Educar para el futuro: la IA como eje de la transformación académica

La inteligencia artificial ya está marcando un antes y un después en la forma de aprender e investigar en la universidad. En respuesta a esta transformación digital, se han puesto en marcha nuevas estrategias de formación que capacitan a toda la comunidad universitaria en el uso de la IA como una herramienta clave para las actividades académicas, investigativas y administrativas.
Desde el Centro de Tecnologías para la Academia (CTA) se impulsa activamente la incorporación de la inteligencia artificial en la formación de los estudiantes, con el objetivo de que se conviertan en protagonistas del cambio tecnológico. A esta iniciativa se suma la Biblioteca Octavio Arizmendi Posada, que lanzó un programa de capacitación en herramientas de IA y abrió espacios de encuentro dirigidos a estudiantes, profesores, administrativos, auxiliares y técnicos, consolidando así una apuesta institucional por la innovación y el aprendizaje del futuro.
CTA: del aula a un mundo laboral con IA
La inteligencia artificial es una parte clave de la formación académica del CTA. Por lo que en línea con el modelo europeo de competencias digitales DigComp, el Centro de Tecnologías para la Academia (CTA) renovó su oferta de asignaturas y electivas para incorporar la IA como eje estratégico del aprendizaje de los estudiantes. No hay que olvidar que “La IA generativa está transformando los ámbitos profesionales, laborales y educativos; por eso, además de enseñar su uso, formamos a los estudiantes en pensamiento ético y crítico sobre la manipulación de este tipo de tecnología”, afirmó Luis Fernando López, director del CTA y de la Biblioteca.
Un caso de aplicación de esta nueva forma de enseñar sobre la IA está en la asignatura Programación para No Programadores, dictada por el profesor Juan Carlos Castiblanco Lozano, quien utiliza la IA generativa como un “copiloto cognitivo” lo que ha permitido que los estudiantes planteen y resuelvan problemas reales.
En este ejemplo en particular, la IA acompaña a los estudiantes en cada etapa del proceso, sugiriendo estructuras de código, resolviendo dudas en tiempo real y reduciendo de forma significativa las curvas de aprendizaje. Según explicó el profesor Castiblanco, en este ejercicio se emplearon referentes culturales cercanos a los estudiantes y herramientas como ChatGPT y AI Blackbox para el diseño y desarrollo de guiones, programas y aplicaciones orientadas a resolver necesidades concretas. En pocas palabras, este enfoque permitió generar experiencias de aprendizaje más motivadoras, con menos barreras para el pensamiento computacional y resultados inmediatos, prácticos y funcionales, afirmó.
Por ello, la inteligencia artificial se consolida como una aliada clave para fortalecer los procesos de aprendizaje. Su uso permite personalizar la enseñanza según el ritmo y las necesidades de cada estudiante, automatizar tareas repetitivas para dar más espacio a actividades pedagógicas de alto valor, ofrecer retroalimentación inmediata y permanente, y optimizar la búsqueda, organización y análisis de grandes volúmenes de información. Todo ello marca un cambio significativo en la forma de enseñar y aprender.
Es cierto que, durante el proceso de enseñanza, se enfatiza constantemente en la necesidad de verificar y evaluar el contenido generado por IA, y desarrollar así una actitud de pensamiento crítico y analítico, clave para la innovación y el desarrollo de soluciones a problemas reales.
Otro de los ejemplos claros del uso de la IA está en asignaturas transversales, como Transformación Digital y Ciudadanía, donde se utilizan herramientas como GitHub, Copilot y ChatGPT para componer y comprender códigos de programación. Esto demás de impulsar el análisis y la retroalimentación, permite identificar tendencias y ofrecer enseñanzas personalizadas. Lo que fomenta la producción de prompts efectivos, que van desde la ingeniería de prompts hasta la validación crítica de los resultados generados por los algoritmos.
Lo cierto es que el CTA, como unidad académica dedicada a impulsar el uso de la tecnología en los procesos formativos, refuerza su compromiso con el aprendizaje continuo de la inteligencia artificial, con el objetivo de formar profesionales preparados, competentes y éticos en su aplicación.
La biblioteca que conecta conocimiento, tecnología e innovación
Por otro lado, la Biblioteca es otro de los actores clave en este proceso de aprendizaje sobre la IA. Con el objetivo de ampliar el uso de la inteligencia artificial no solo entre los estudiantes, sino también entre profesores, administrativos, auxiliares y técnicos, ha lanzado tres nuevas iniciativas estratégicas que marcan un hito en la comunidad universitaria.
Se trata de Zona IA, Club IA y los Talleres Kit IA, espacios y programas diseñados para acompañar a docentes e investigadores, promover el uso responsable de herramientas de IA y abrir oportunidades de aprendizaje colaborativo. Con estas acciones, la Biblioteca reafirma su papel como un centro de innovación, formación y apoyo al desarrollo académico y profesional.
Formar para la IA no es solo enseñar a usar tecnología: es preparar a una generación capaz de pensar, decidir y construir futuro en diálogo con las máquinas, pero guiada por el criterio y los valores humanos.
Zona IA
En el segundo piso de la Biblioteca se encuentra un espacio permanente equipado con tecnología de punta y licencias premium de software diseñado para potenciar la investigación con inteligencia artificial. Este lugar, conocido como Zona IA, permite a los usuarios explorar, experimentar e interactuar directamente con herramientas como EvidenceHunt, Elicit, Consensus, Research Rabbit y DeepSeek.
Además, la Biblioteca ofrece asesoramiento especializado para garantizar un uso eficiente y efectivo de estas tecnologías, facilitando que estudiantes, docentes e investigadores aprovechen al máximo todo su potencial.
Toolkit IA
Por otro lado, la Biblioteca también cuenta con la herramienta ToolKit IA, una plataforma con una selección curada y actualizada de herramientas de inteligencia artificial, evaluadas por su utilidad, confiabilidad y enfoque académico.
Organizadas según nivel de dominio y propósito —investigación, docencia, escritura y análisis—, esta herramienta permiten a cada usuario encontrar soluciones adaptadas a sus necesidades. Además, la Biblioteca brinda acompañamiento personalizado, consolidándose así como un aliado activo del aprendizaje que impulsa la productividad, optimiza búsquedas y mejora los procesos académicos de la comunidad universitaria.
Club IA: un laboratorio de ideas que transforma el aprendizaje
Otra de las grandes apuestas de la Biblioteca para activar la IA en el proceso de aprendizaje es el Club IA. Este se ha consolidado como un espacio de encuentro y diálogo entre profesores, investigadores y administrativos, con 25 sesiones y cerca de 560 participantes hasta la fecha. Cada encuentro funciona como un verdadero laboratorio de ideas, donde los asistentes experimentan, comparten dudas, se actualizan sobre buenas prácticas y discuten temas clave con invitados expertos, tanto nacionales como internacionales, demostrando que aprender colectivamente también transforma la enseñanza y la investigación.
Para Lina María Téllez, profesora de la Escuela Internacional de Ciencias Económicas y Administrativas, participar en el Club IA le ha permitido aplicar nuevos conocimientos en sus clases e incorporar principios éticos de la inteligencia artificial. “Este espacio me ha conectado con herramientas innovadoras y con una comunidad que comparte prácticas que dinamizan nuestras clases”, asegura. Complementando esta iniciativa, se lanzó recientemente D-Mentes IA, un programa dirigido a estudiantes de pregrado y posgrado que combina el uso técnico de la IA con la reflexión ética, la integración en proyectos académicos y la construcción de comunidad entre pares.
Talleres de IA transforman la enseñanza y la investigación en la universidad
Finalmente, otra de las estrategias para aprender de manera práctica y adaptable es la implementación de los talleres de IA, espacios abiertos a toda la comunidad académica, diseñados para un aprendizaje dinámico y aplicado. Los contenidos incluyen IA generativa, herramientas para docencia e investigación como Elicit y Copilot, creación de contenidos multimedia, análisis de datos y soluciones para mejorar la productividad administrativa.
Más que aprendizaje técnico, los talleres promueven colaboración interdisciplinaria y pensamiento crítico. Profesores y estudiantes pueden integrarlos en sus clases, generando un doble impacto educativo. “Estos espacios invitan a explorar la IA con creatividad, sin perder de vista al ser humano como centro del conocimiento”, afirma Andrés Chiappe Laverde, director del Doctorado en Innovación Educativa con uso de TIC.
No hay duda que con este tipo de estrategias, la Biblioteca y el CTA consolidan su compromiso con el aprendizaje de la comunidad universitaria. Pues, formar para la IA no es solo enseñar tecnología: es preparar a una generación capaz de decidir, crear y construir el futuro guiada por la ética y los valores humanos.
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