El seguimiento al consumo de agua permite evaluar el uso de este recurso en las instalaciones universitarias e identificar oportunidades para mejorar su eficiencia. Mediante el monitoreo periódico del consumo y su relación con el tamaño de la comunidad universitaria, es posible establecer indicadores de consumo por persona, reconocer tendencias y orientar medidas de ahorro que promuevan una gestión responsable del agua.