Colombia hace historia en el Bocuse d'Or y lleva su gastronomía al podio de América

Un equipo colombiano obtuvo por primera vez un lugar en el podio del Bocuse d'Or Américas, consolidando al país como uno de los grandes referentes gastronómicos de la región y llevando ante el mundo la riqueza de sus ingredientes, tradiciones y biodiversidad.
En esta experiencia internacional estuvo presente el talento de Juan De La Roche, profesor del programa de Gastronomía, quien acompañó al equipo como representante ante el jurado y contribuyó a llevar la identidad gastronómica de Colombia a uno de los escenarios más exigentes de la cocina mundial.
El Team Colombia alcanzó el tercer lugar en la final de América del Bocuse d'Or, una de las competencias gastronómicas más exigentes y prestigiosas del mundo. Aunque el país ya había clasificado anteriormente a las finales de Lyon en 2021, 2023 y 2025, esta es la primera vez que un equipo colombiano consigue subir al podio.
Para Juan de La Roche, este resultado trasciende cualquier reconocimiento individual. "Cuando se compite en el Bocuse d'Or, no se hace a nombre propio, sino a nombre de todo un país", destaca.
La premisa acompañó al equipo durante toda la competencia: representar a Colombia, mostrar su gastronomía y despertar en el mundo el interés por conocerla, recorrerla y vivirla directamente en nuestro territorio.
El talento de Juan de La Roche, al servicio de la gastronomía colombiana
Como profesor de la Escuela Internacional de Ciencias Económicas y Administrativas, Juan De La Roche combina su experiencia en el ámbito gastronómico con una labor formativa que busca inspirar a las nuevas generaciones de cocineros. Su participación en el Bocuse d'Or llevó esa experiencia a un escenario internacional en el que Colombia se enfrentó a algunos de los mejores talentos gastronómicos del continente.
En la competencia, De La Roche tuvo la responsabilidad de defender y comunicar el trabajo desarrollado por todo el equipo y, al mismo tiempo, transmitir el valor de una propuesta gastronómica construida desde la identidad nacional.
Sin embargo, el reconocimiento no puede entenderse desde lo individual. Su participación estuvo orientada a un propósito mayor: ser un embajador de Colombia y contribuir a que el mundo conociera la riqueza gastronómica del país.
Esta experiencia también conecta con uno de los retos que lleva al aula: formar profesionales que no solamente dominen técnicas y conocimientos, sino que comprendan el valor cultural de la gastronomía y sientan orgullo por ejercer una profesión capaz de representar a todo un país.
Un escenario comparable con la Fórmula 1 de la gastronomía
El Bocuse d'Or es considerado por De La Roche como la competencia gastronómica más influyente del mundo, comparable por su nivel de exigencia y prestigio, con la Fórmula 1 o el Mundial de Fútbol de la FIFA.
La competencia exige un altísimo dominio técnico, creatividad, precisión y capacidad para responder a las expectativas de algunas de las figuras más importantes de la gastronomía mundial. También implica una importante inversión económica y logística, pero, sobre todo, representa uno de los mayores reconocimientos a los que puede aspirar un equipo gastronómico.
En esta edición, los participantes fueron evaluados por aspectos como la creatividad y presentación visual, la originalidad y la audacia, así como por el sabor, cocción, armonía y sazón de cada preparación.
El componente principal fue el halibut (pescado blanco), acompañado por dos guarniciones: una de tomate y langostino, y otra de maíz, esta última concebida como un atributo a la identidad gastronómica de cada nación. También se evaluó la salsa Chorón, acompañamiento elaborado con una emulsión de yemas de huevo y mantequilla, saborizada con un fondo de pescado y langostinos y elementos representativos de cada país.
Colombia llevó su identidad al plato
Uno de los grandes desafíos de la competencia fue el llamado "tributo nacional": cada equipo debía utilizar determinados productos de manera que evocaran la cultura y la identidad gastronómica de su país.
Colombia decidió llevar al plato alguno de los elementos que hacen parte de su enorme diversidad culinaria.
El equipo utilizó café de origen de Guaduas, maíz como una evocación de la arepa de huevo y también como representación de un desgranado de mazorca. Entre los ingredientes opcionales estuvieron el tucupí (caldo extraído de la yuca brava), las hormigas limoneras y el queso paipa.
Precisamente, las hormigas limoneras del Amazonas se convirtieron en una de las expresiones de esa Colombia biodiversa y diversa que el equipo quiso presentar ante el mundo.
Más que cumplir con un requisito de competencia, el tributo nacional fue una oportunidad para contar una historia: la de un país con múltiples regiones, ingredientes, saberes, culturas y tradiciones gastronómicas.
"Somos grandes en gastronomía, solo que a veces no nos lo creemos."
El resultado también dejó una reflexión profunda sobre la manera en que Colombia reconoce y valora su propia gastronomía.
"Colombia definitivamente es uno de los principales referentes de la gastronomía de América y el mundo. Todo el mundo tiene expectativas de qué vamos a desarrollar", afirma De La Roche, quien asegura que durante la competencia los jurados reconocieron plenamente el mérito del tercer lugar obtenido por el equipo colombiano.
Para el representante ante el jurado, este reconocimiento internacional debe servir también para fortalecer la valoración de la gastronomía dentro del propio país.
Aunque cada vez existe mayor respeto por los cocineros, tanto por quienes son portadores de saberes tradicionales como por los profesionales formados técnicamente, considera que todavía existe un camino importante por recorrer para darle a la gastronomía local el lugar que merece.
"En psicología hay un concepto llamado el síndrome del impostor. Somos de los grandes en gastronomía en el mundo, solo que a veces no nos lo creemos", señala.
Por eso, el resultado del Bocuse d'Or no representa únicamente una medalla: es también un llamado a reconocer el talento colombiano y a sentir orgullo por una profesión que tiene la capacidad de contarle al mundo quiénes somos.
Un logro construido en equipo
Aunque Juan Buitrago fue el candidato que obtuvo la medalla de bronce y Laura Osorio recibió el reconocimiento como mejor Commis (mejor ayudante de cocina), detrás de ellos hubo un equipo completo que hizo posible el resultado.
El chef Carlos Pájaro, coach y líder del equipo, lleva diez años representando a Colombia en esta prestigiosa competencia. A él se sumaron Juan de La Roche, así como Natalia Moreno, estudiante de octavo semestre de Gastronomía, y Santiago Alarcón, graduado del mismo programa de la Universidad de La Sabana, quienes estuvieron a cargo de diferentes labores logísticas.
Para De La Roche, reconocer a cada una de estas personas es fundamental: el podio pertenece a un equipo y, en últimas, a un país entero.
El proceso también contó con el respaldo de diferentes patrocinadores, entre ellos el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y la estrategía de Colombia a la Mesa, cuyo apoyo fue fundamental para hacer posible esta participación.
Una invitación para que el mundo conozca Colombia
La experiencia en el Bocuse d'Or dejó una convicción clara: Colombia tiene mucho que mostrar.
"Nosotros fuimos a ser adalides de nuestra gastronomía y también a invitar a que se visite nuestro país", explica De La Roche.
Ingredientes, biodiversidad, cultura, talento y saberes tradicionales hacen parte de una oferta gastronómica que puede convertirse en una poderosa puerta de entrada para que viajeros de todo el mundo descubran Colombia.
En ese sentido, el podio no es el punto final. Es una vitrina internacional y una invitación para conocer el café que nace en nuestras montañas, los ingredientes que cuentan historias de nuestros territorios, las técnicas transmitidas entre generaciones y la creatividad de nuestros cocineros. En definitiva, a venir a Colombia y descubrir en nuestros propios territorios la gastronomía que el mundo empieza a reconocer.
El mensaje para las nuevas generaciones
De La Roche lleva este resultado también a sus estudiantes y a los futuros cocineros del país. Su mensaje es claro: prepararse desde ahora, refinar las técnicas y los sabores, pero, sobre todo, trabajar en las actitudes.
Porque competir en un escenario como el Bocuse d'Or requiere mucho más que talento individual. Requiere disciplina, orgullo por la profesión, trabajo colectivo y una profunda responsabilidad frente a lo que significa representar a un país.
Colombia no fue el Bocuse d'Or solamente a competir. Fue a representar una identidad, a defender una gastronomía y a mostrarle al mundo todo lo que tiene para ofrecer.
El tercer lugar obtenido por el Team Colombia es, así, mucho más que un resultado deportivo o gastronómico: es una señal de que el país tiene la capacidad de estar entre los grandes y una oportunidad para que los propios colombianos reconozcan, valores y crean en la riqueza de su cocina.
Además, obtener este resultado, le abre las puertas al equipo a una vitrina de élite donde cazatalentos y marcas globales buscan a los chefs para ofrecerles contratos de patrocinio o puestos en restaurantes de renombre.
Para Juan de La Roche, también es una oportunidad para reafirmar desde su labor como cocinero y docente que el talento colombiano tiene mucho que aportar al mundo cuando reconoce su propia identidad, trabaja en equipo y se atreve a creer en lo que es capaz de hacer.
*Fotografía:
Alex Gallosi – Partner event photography
Nicolas Reynaud – Competition photography
Artículos relacionados
Regulación de monedas virtuales sigue siendo un desafío global
Un artículo académico publicado por la revista Harvard Internacional Law Journal y escrito por Juan Carlos Portilla, profesor de la Maestría en Derecho Internacional de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Sabana, reveló cómo sería el proceso de regulación global de las monedas virtuales a través de la creación de una organización internacional, cuáles serían esos puntos clave en su conformación y los desafíos que representaría.
>

CONTACTO
Tus comentarios y preguntas son importantes para nosotros. Diligencia este formulario y nos pondremos en contacto. También puedes venir a visitarnos y resolveremos tus dudas.