Acoso callejero en Colombia: estudio de La Sabana revela qué hace justa una respuesta

El acoso callejero es una de las formas de violencia cotidiana más frecuentes en Colombia: en ciudades como Bogotá, la mayoría de las mujeres lo ha experimentado al menos una vez. Pese a que muchos lo consideran inofensivo, sus efectos emocionales y psicológicos son claros, y en algunos casos pueden derivar en depresión o estrés postraumático. Sin embargo, rara vez se debate qué respuesta es justa frente a quien acosa.
Esa pregunta es el centro del estudio Efecto del tipo y consecuencia del acoso callejero en las necesidades psicológicas de justicia, liderado por Camilo Rincón Unigarro, profesor de la Facultad de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de La Sabana, junto con estudiantes del Semillero de Investigación en Interacción Humana. La investigación fue publicada en la Revista de Psicología Universidad de Antioquia y analizó, a partir de situaciones inspiradas en casos reales, cómo las personas evalúan distintos tipos de acoso y qué respuestas consideran adecuadas desde la justicia.
A María le ocurre algo así: camina rumbo a su casa por un trayecto que conoce de memoria, de esos que se recorren casi sin pensar. Al pasar frente al parque, un comentario corta su rutina; no se detiene ni responde, sigue derecho. Aun así, la sensación la acompaña: incomodidad, rabia, alerta. No es la primera vez, y sabe que probablemente tampoco será la última.
Lo que vive María no es un hecho aislado
Lo que vive María está lejos de ser un hecho aislado. El acoso callejero es una de las formas de violencia más frecuentes y, en ciudades como Bogotá, la mayoría de las mujeres lo ha experimentado al menos una vez. Pese a que muchos lo consideran inofensivo, sus efectos emocionales y psicológicos son claros: miedo, vergüenza, ansiedad, tristeza, ira o baja autoestima. En algunos casos, incluso puede derivar en trastornos más serios, como depresión o estrés postraumático.
Además, no siempre ocurre de la misma manera. Puede ser un comentario con connotación sexual, una mirada obscena, un gesto invasivo. O puede tomar formas más directas: contacto físico no deseado, bloqueos del camino, seguimientos persistentes. Aun cuando suceden en espacios compartidos como calles, parques e incluso el transporte público, sus efectos son profundamente personales. Mucha gente termina cambiando de ruta, ajustando sus horarios, su forma de vestir o viviendo en permanente estado de alerta.
Pero rara vez se habla de qué debería pasar después: ¿cuál es una respuesta justa frente a quien acosa?
El estudio que buscó responder esa pregunta
Esta pregunta guio el estudio Efecto del tipo y consecuencia del acoso callejero en las necesidades psicológicas de justicia, liderado por Camilo Rincón Unigarro, profesor de la Facultad de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de La Sabana, junto con estudiantes del Semillero de Investigación en Interacción Humana. Fue publicado en la Revista de Psicología Universidad de Antioquia y, a partir de situaciones inspiradas en casos reales, analizó cómo las personas evalúan distintos tipos de acoso y qué respuestas consideran adecuadas desde la justicia.
La investigación muestra que la información que destaca la conducta del agresor tiene mayor impacto que aquella que se enfoca solo en las consecuencias para la víctima.
Investigación · Facultad de Ciencias del Comportamiento
El equipo detrás del estudio
Camilo Rincón Unigarro lideró la investigación junto con cuatro psicólogas del Semillero de Investigación en Interacción Humana de la Universidad de La Sabana.

Investigador principal

Semillero de Investigación

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Lo que realmente pesa: la conducta del agresor
Uno de los hallazgos más reveladores es que la duración del impacto en la víctima (si es algo momentáneo o si persiste en el tiempo) no cambia de forma significativa la percepción de justicia; lo que realmente pesa es la conducta del agresor.
"No es la consecuencia lo que define qué tan injusta es una situación, sino la propia conducta."
Camilo Rincón Unigarro, profesor de la Facultad de Ciencias del Comportamiento
El tipo de acoso, entonces, marca diferencias importantes. Las conductas físicas se perciben como más graves, y generan una mayor preferencia por medidas punitivas. En contraste, otras formas (como algunos casos de acoso verbal) se consideran menos severas, y por tanto, menos merecedoras de sanciones fuertes. Esto muestra que la evaluación social se centra más en lo que hace el perpetrador que en las reacciones o consecuencias que vive la víctima.
Sin embargo, no todo se reduce al castigo. En muchos casos, especialmente cuando el acoso es más grave, aparece también la necesidad de que el agresor reconozca el daño y ofrezca una disculpa.
"El castigo no satisface toda la necesidad de justicia; hace falta reconocimiento y restablecimiento de la norma."
Camilo Rincón Unigarro, profesor de la Facultad de Ciencias del Comportamiento
El acoso callejero visto desde la comunicación
Otro aporte relevante del estudio es que permite entender el acoso callejero desde una perspectiva comunicativa. Al tratarse de un diseño experimental basado en información presentada a los participantes, la investigación muestra que la forma en que se narra una situación influye directamente en el juicio social. La información que destaca la conducta del agresor tiene mayor impacto que aquella que se enfoca solo en las consecuencias para la víctima.
Este punto es clave para los medios y la opinión pública: no toda la información pesa igual cuando se evalúa una situación de acoso. Entender qué activa la percepción de injusticia ayuda a explicar por qué algunas formas de acoso se minimizan, mientras otras generan rechazo inmediato.
En un país como Colombia, donde el acoso callejero no está plenamente tipificado y muchas veces no recibe una respuesta efectiva, investigaciones como esta ofrecen pistas valiosas para comprender cómo la sociedad interpreta estas violencias cotidianas. Más que una discusión moral, es una invitación a pensar la justicia, la comunicación y las respuestas sociales frente a un fenómeno que sigue marcando la forma en que muchas personas habitan el espacio público.
Datos de contacto
Camilo Rincón Unigarro, profesor de la Facultad de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de La Sabana: camilo.rincon2@unisabana.edu.co
Investigadoras participantes
- Aura Corzo, psicóloga de la Universidad de La Sabana
- Juliana Cortés, psicóloga de la Universidad de La Sabana
- Sofía López, psicóloga de la Universidad de La Sabana
- Sofía Redondo, psicóloga de la Universidad de La Sabana
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