Lula da Silva gana la presidencia de Brasil y asume su cuarto mandato

La victoria surge sorpresivamente después de una primera vuelta en que Flavio Bolsonaro se posicionaba como ganador. En segunda vuelta, Lula da Silva recibió 51.8% de los votos mientas que Bolsonario recibió 48.2%.
Las cartas fueron destapadas y Brasil ya tiene presidente: Luiz Inácio Lula da Silva.
Tras una jornada apretada y sorpresiva, el candidato del Partido de los Trabajadores logró imponer su victoria por encima de Flavio Bolsonaro, que en la primera vuelta del pasado 4 de octubre había salido vencedor en las elecciones.
Los hechos fueron históricos, pues con este resultado, es la primera vez en Brasil, desde que se adoptó este sistema electoral en donde se ejecutan las dos vueltas, que después de declararse ganador, un candidato presidencial, en primera vuelta, es derrocado en segunda.
Una vez los resultados fueron anunciados, Flavio Bolsonaro declaró que pedirá la anulación de este resultado, pues a su parecer, la decisión judicial de extender dos horas el horario de las elecciones va en contravía de la transparencia del proceso, pese a que ambas campañas pidieron que se extendiera por razones logísticas y geográficas.
Los resultados surgen en medio de un ambiente de alta polarización en donde los temas que primaron fueron la inseguridad, la violencia, la salud y la economía. Frente a ello, los candidatos tenían posiciones diferentes.
Sin embargo, a lo largo de la campaña las acusaciones de corrupción también fueron tema central y las acusaciones sobre la relación entre el Ejecutivo y los tribunales que administran justicia estuvieron a la orden del día.
Luisa Lozano, directora del programa de Relaciones Internacionales de la Universidad de La Sabana, explica que estas grandes diferencias sobre el proyecto de país también surgieron en un ambiente de amplias diferencias. “Es un fenómeno de polarización afectiva que no simplemente dice que estamos en diferencia o en desacuerdo, sino que además vemos al otro y lo rechazamos casi con un deseo de que no exista. Entonces eso hace que haya una sociedad muy dividida y cuando esa dinámica se intensifica, lograr acuerdos con la oposición es casi imposible”.
Lozano añade que el electorado de Lula está ubicado en sectores donde el nivel socioeconómico es bajo, pero esto no significa que esas personas necesariamente estén de acuerdo con lo que está pensando Lula, sino les da cierta estabilidad. “Muchos reciben transferencias, ayudas o subsidios y un cambio de gobierno hubiera significado tener más incertidumbre. La elección ratifica el mensaje de que prefieren quedarse con lo que con lo que ya conocen”.
Por el lado de Bolsonaro, “las personas no tienen una opinión favorable del gobierno actual porque piensan que la gestión de Lula ha sido mala, deteriorada y corrupta”, añade.
Además, según la experta, las encuestas dejaban en evidencia el contexto. “Indicaban que más del 70% de brasileños se consideran polarizados. Ahora hay que ver el Congreso, yo creo que eso es un factor importante a tener en cuenta”, indica la experta.
Con lo anterior hace referencia a la composición actual del Congreso, un nuevo desafío para el presidente electo enfrentará porque llegará a negociar decisiones con miembros inclinados a la derecha y gobiernos regionales adversos.
Las relaciones internacionales
Aunque buena parte de Latinoamérica ha virado hacia la derecha, en las últimas horas varios de sus líderes han reconocido la victoria de Lula da Silva.
En su cuenta de X el presidente Abelardo de La Espriella manifestó que respeta la decisión del pueblo brasilero y señaló que la voluntad de los ciudadanos debe respetarse pese a las diferencias.
Esto, desde el análisis de Juan Nicolás Garzón, profesor del programa de Relaciones Internacionales de la Universidad de La Sabana, permite entrever cómo la derecha en la región “encontró pared”, pues se trata de la victoria del progresismo en uno de los países más grandes de la región. Pero esto tampoco supone que todo sea más fácil. “En algunos casos las relaciones serán más tensas y complejas para Brasil. Se le viene una relación difícil con Argentina y Estados Unidos. Con respecto a los demás países de la región, Brasil tiene una política exterior muy estratégica, muy desarrollada. Incluso el presidente De La Espriella responde a eso con sus declaraciones a través de X, reconociendo el triunfo de Lula, reconociendo que hay diferencias, pero diciendo que Colombia y Brasil son países que se necesitan mutuamente y yo creo que las relaciones entre ambos no tienen que circunscribirse a las diferencias ideológicas sino que deben ser dadas en función de las necesidades estratégicas de ambos países. Lula ha demostrado ser un hombre pragmático y estratégico. Es el líder del país más grande de la región y Colombia reconoce eso. Ahí hay unos intereses muy grandes y el rol de Brasil es muy relevante”, explica Garzón.
Sin embargo, y pese a los asuntos externos que puedan presentarse, con un margen de apenas 3,6 puntos y un rival que pide anular los resultados, el mayor reto de Lula por ahora no esta enfocado en la política exterior, sino en reconstruir los puentes dentro de un Brasil donde la sociedad esta polarizada y en donde las decisiones que se tomen para intentar gobernar encontrarán obstáculos en el Congreso.
Artículos relacionados
Los semilleros de investigación, escenario de aprendizaje y crecimiento
En la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, los semilleros de investigación se han convertido en espacios para que los estudiantes y profesores exploren sus áreas de interés, perfeccionen las habilidades investigativas y compartan los conocimientos, para profundizar en los temas que les apasionan, adquirir destrezas en investigación y ganar experiencia en la presentación de sus descubrimientos.


CONTACTO
Tus comentarios y preguntas son importantes para nosotros. Diligencia este formulario y nos pondremos en contacto. También puedes venir a visitarnos y resolveremos tus dudas.