Feedback e IA transforman el aprendizaje médico en La Sabana

¿Cómo se estaban viviendo y percibiendo los procesos de feedback dentro de la formación médica? Lejos de quedarse en una discusión conceptual, esta pregunta se transformó en un proceso de investigación en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Sabana, a partir de una reflexión sobre la manera en que la evaluación y la retroalimentación acompañan el aprendizaje de los futuros médicos.
El estudio, orientado a comprender las limitaciones de los modelos tradicionales de retroalimentación y proponer nuevas formas de acompañamiento pedagógico, fue desarrollado por el Departamento de Biociencias, bajo el liderazgo de las profesoras Mónica María Díaz López y Lina Andrea Gómez Restrepo, junto con estudiantes y profesores de la Facultad de Medicina.
La investigación permitió identificar oportunidades de mejora en las prácticas de retroalimentación implementadas durante los primeros semestres del programa. Entre ellas, señala que un feedback oportuno, estructurado y continuo permite a los estudiantes desarrollar comunicación asertiva (81%), pensamiento crítico (75%) y autogestión (72%).
Los hallazgos evidenciaron que, en muchos casos, la retroalimentación dependía de las dinámicas particulares de cada docente y tendía a concentrarse en momentos específicos del proceso evaluativo, especialmente después de las evaluaciones.
Asimismo, herramientas como correos electrónicos o planillas constituían algunos de los mecanismos más frecuentes para comunicar observaciones a los estudiantes, lo que limitaba las posibilidades de interacción y diálogo formativo.
La evidencia de una brecha crítica
Los resultados confirmaron una brecha entre la intención pedagógica y las prácticas de retroalimentación en el aula. Aunque todos los docentes participantes reconocieron la importancia de fortalecer las habilidades blandas en la formación médica y el 82 % manifestó la necesidad de capacitarse en feedback digital, la investigación identificó limitaciones estructurales y metodológicas que dificultan implementar procesos de retroalimentación efectivos y sostenibles.
La fase cuantitativa del estudio mostró que la retroalimentación tiene un mayor potencial formativo cuando supera la corrección puntual y se convierte en un proceso de acompañamiento reflexivo. Frente a este panorama, la Facultad apostó por convertir el feedback en una estrategia continua de aprendizaje, apoyada en herramientas tecnológicas y centrada en el acompañamiento del estudiante.
Este cambio se tradujo en transformaciones concretas dentro del aula: antes la retroalimentación solía limitarse a la entrega de una calificación al finalizar una evaluación, hoy se generan espacios de conversación individual para analizar el desempeño, identificar oportunidades de mejora y comprender los factores que influyen en el aprendizaje.
Pasamos de simplemente entregar la nota a sentarnos con cada estudiante. En ese espacio no solo revisamos el examen, sino que conocemos su proceso, incluso situaciones personales que impactan su aprendizaje.
— Doctora Lina Gómez
La Inteligencia artificial apoya el feedback
La tecnología se integra como apoyo a la labor docente y al seguimiento del aprendizaje, sin reemplazar al profesor. Entre sus posibilidades se encuentran:
- Personalizar el feedback: mediante chats entrenados y herramientas digitales, los estudiantes pueden recibir retroalimentación continua, sin depender exclusivamente del tiempo disponible del profesor.
- Optimizar el tiempo docente: las herramientas digitales permiten apoyar los procesos de retroalimentación en grupos numerosos.
- Generar rutas de aprendizaje individualizadas: la tecnología contribuye a orientar el proceso formativo de acuerdo con las necesidades de cada estudiante.
- Fortalecer la autorregulación: el feedback continuo favorece espacios de reflexión sobre el propio desempeño y el aprendizaje.
La inteligencia artificial bien empleada es una herramienta poderosa que nos permite ser más efectivos y ofrecer a los estudiantes una ruta clara para desarrollar su potencial académico y personal.
— Doctora Mónica Díaz
El uso de estas herramientas se articula con una concepción del aprendizaje en la que la tecnología está al servicio de las personas. Esta perspectiva coincide con la apuesta institucional de avanzar hacia una universidad humanista con impacto tangible en la era digital.
Por otro lado, el modelo de retroalimentación también busca fortalecer habilidades blandas necesarias para la formación médica. Entre ellas se encuentran la resiliencia, el trabajo en equipo, la gestión del tiempo y la autorreflexión.
Estas capacidades se desarrollan a través de experiencias que permiten al estudiante analizar su desempeño y reconocer oportunidades de mejora. De esta manera, la evaluación se conecta con dimensiones del aprendizaje que trascienden la adquisición de conocimientos técnicos.
El cambio también se refleja en la percepción de la evaluación en los escenarios de formación clínica. Las prácticas desarrolladas en el Hospital Simulado y los exámenes de suficiencia son algunos de los espacios en los que este enfoque busca consolidar la evaluación como una oportunidad de aprendizaje y crecimiento profesional.
Logramos superar el paradigma de la evaluación como un proceso sancionatorio, en el que el estudiante se siente afectado por recibir comentarios negativos, para convertirla en un espacio de retroalimentación constructiva orientado al fortalecimiento de capacidades y al desarrollo de una relación más reflexiva y madura con el error y el aprendizaje.
— Doctora Mónica Díaz
La transformación de la cultura evaluativa se complementa con estrategias de aprendizaje experiencial que conectan la teoría con situaciones de la práctica clínica. En este contexto, el feedback formativo integral acompaña al estudiante durante la resolución de problemas concretos y favorece procesos continuos de reflexión y mejora.
Una investigación con proyección internacional
La investigación hizo parte de la tesis doctoral de la doctora Mónica Díaz, centrada en el diseño y validación de un modelo de retroalimentación formativa para fortalecer las habilidades blandas de los estudiantes de Medicina, mediante el uso de inteligencia artificial.
Los resultados del proyecto han sido presentados en escenarios académicos internacionales. La investigación fue expuesta en el Congreso Internacional de Evaluación en Ciencias de la Salud 2026, organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México, y en el III Congreso Mundial de Educación Médica de la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina (ASCOFAME) 2026.
El proyecto también ha fortalecido la articulación con redes académicas internacionales como FAIMER y con iniciativas desarrolladas en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Allí, la doctora Mónica Díaz participó durante tres años como profesora invitada en la Facultad de Medicina.
Esta experiencia permitió compartir y adaptar los aportes del modelo de retroalimentación en diferentes contextos formativos. De esta manera, la investigación amplió su alcance más allá de la Universidad de La Sabana y aportó a las conversaciones sobre innovación educativa en escenarios internacionales.
El siguiente desafío es ampliar el alcance de la iniciativa, fortalecer la formación docente e integrar estas prácticas a lo largo del currículo. Entre las herramientas contempladas se encuentran los portafolios electrónicos, que permiten hacer seguimiento al desarrollo de cada estudiante.
La invitación es a que el feedback se sostenga durante toda la formación, no solo después de una evaluación, y acompañe constantemente al estudiante.
— Doctora Lina Gómez, concluye
Al final, la transformación no consiste únicamente en incorporar nuevas tecnologías o metodologías de evaluación. Se trata de pasar de una retroalimentación puntual a un ecosistema de aprendizaje donde profesores, estudiantes y herramientas digitales interactúan para convertir cada experiencia en una oportunidad de mejora, reflexión y crecimiento, donde este modelo transforma el aprendizaje al convertir la evaluación en un ecosistema dialógico, interactivo y oportuno que moldea tanto el conocimiento técnico como la identidad profesional y ética del futuro médico.
— Profesora Mónica Díaz
ODS que impacta: Salud y bienestar, Industria, innovación e infraestructura, Educación de calidad.
Datos de contacto: Mónica María Díaz López (monica.diaz1@unisabana.edu.co) y Lina Andrea Gómez Restrepo (lina.gomez3@unisabana.edu.co), profesoras de la Facultad de Medicina.
Artículos relacionados
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo
A nivel global, en 2022, 19,8 millones de personas fallecieron por enfermedades cardiovasculares, el 85% de estas muertes fueron por infartos. Aunque esta patología es la principal causa de muerte, los factores de riesgo pueden prevenirse con hábitos saludables desde temprana edad.
>

CONTACTO
Tus comentarios y preguntas son importantes para nosotros. Diligencia este formulario y nos pondremos en contacto. También puedes venir a visitarnos y resolveremos tus dudas.
