Celebramos los 30 años de la Facultad de Medicina

Álvaro Romero Tapia

Decano

 

Han pasado 30 años desde 1994, cuando con una mirada visionaria del doctor Borda y el doctor Arango, se inició un camino de formación de personas al servicio  y el cuidado de la persona humana, su dignidad, respeto y promoción de la vida.

Experiencias valiosas, significativas y retadoras, han acompañado a la Facultad y su programa de Medicina en este tiempo, permitiendo responder, aprender y sobre todo, fortalecerse en la adversidad. Procesos académicos, desarrollos innovadores, tecnológicos, investigativos, etc., se han creado y fortalecido. Sin embargo, nada de esto hubiera sido posible sin las personas que conforman la comunidad académica de Medicina. Desde los decanos y profesores fundadores, los actuales, los administrativos, estudiantes, los sitios de práctica y su invaluable contribución, hasta los egresados, orgullo y representación concreta del resultado formativo, han sido fundamentales para lograr lo hasta ahora alcanzado. 

Como ocurre con un lirio, Medicina ha sido sembrada en tierra fértil, sus raíces han crecido y su bulbo fortalecido en lo profundo, proporcionando la base de crecimiento que quizá se puede representar en los profesores, piedra angular del proceso formativo y de investigación. Cada uno de los administrativos, que con su servicio han facilitado su crecimiento, han sido los tallos que irrigan nuestro lirio, que permanentemente ha florecido en cada uno de sus estudiantes y egresados, que brillando por sí mismos y en conjunto, han ofrecido a la sociedad un referente de esperanza e ilusión, basado en la confianza de contar con personas idóneas, sensibles y compasivas al servicio de su salud.

 

¿Qué le ha enseñado la Facultad en estos 30 años?