Inteligencia artificial para detectar la vulnerabilidad sísmica

Desde este año, Orlando Arroyo, doctor en Ingeniería de la Universidad Católica de Chile y profesor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de La Sabana, lidera un estudio que busca definir cuáles son los escenarios de riesgo sísmico de la región Sabana Centro: “Es fundamental comprenderlos porque son los insumos que necesitan los gobiernos para saber cómo manejar una emergencia sísmica”, asegura el experto. 

A la fecha, se ha adelantado la recolección de información en 328 viviendas del casco urbano de Cogua, como parte del programa Sabana Sostenible que desarrolla la Universidad en la provincia Sabana Centro, con el apoyo de la Dirección de Proyección de Visión-otri, la Dirección de Planeación de la Alcaldía Municipal de Cogua, el Semillero de Análisis y Modelamiento de Sistemas e Ingeniería y 42 estudiantes de la Facultad de Ingeniería, capacitados para hacer las visitas, diligenciar las encuestas estandarizadas, tomar fotografías e identificar los elementos que hacen que las viviendas sean vulnerables frente a los sismos.

Teniendo en cuenta los avances, el profesor resalta los aportes de la academia en la planeación regional: “Es importante que la academia se siente en las mesas de trabajo y sea consultada en los proyectos de alto impacto en la sociedad. La razón de esto es que la etapa en la que más se puede generar impacto es en el diseño, que afecta la seguridad y el costo de todo el proyecto. Justo esta etapa es la que suele ignorarse en Colombia. Sin duda, los más llamados al aporte en el diseño de los proyectos son los consultores de la academia”.

Con base en la información recolectada, el profesor Arroyo indica que en el segundo semestre de la investigación se buscará crear un mecanismo piloto de inteligencia artificial que reconozca de forma autónoma las vulnerabilidades sísmicas en las construcciones. El programa deberá comprender las fotografías recolectadas y mejorar por sí mismo su tarea de análisis con la llegada de más información.

Un sistema como este, de acuerdo con el profesor, permitiría avanzar a una velocidad mucho mayor en el análisis de las vulnerabilidades sísmicas de los municipios, con el objetivo de entender los escenarios de riesgo de toda la región Sabana Centro. Arroyo aclara que, en la medida que demuestre su funcionalidad, el proyecto podrá tener un gran impacto nacional e internacional.

Además, el experto destaca las ventajas de los proyectos de investigación con alto beneficio social en la tarea formativa de la academia: “Para llegar a la excelencia y a ser maestros de vida para los estudiantes no existen cosas más poderosas que nuestros ejemplos. Cuando nuestras capacidades, nuestros dones y nuestros conocimientos se ponen al servicio de un bien mayor y nos vinculamos, como profesores, a un proyecto que involucra impacto social, estamos dando ejemplo a nuestros estudiantes como profesionales, docentes y seres humanos. Hay que inculcar la vocación de servicio desde el ejemplo”.

Nuestros estudiantes hablaron sobre esta experiencia

Jeisson Lizarazo

Jeisson Lizarazo, es estudiante de séptimo semestre de Ingeniería Civil, desde muy temprana edad descubrió el interés por la ingeniería, su destreza y capacidades para el cálculo y la física le mostraron un camino claro hacia esta carrera. Su elección por estudiar ingeniería civil estuvo en parte motivada por su idea de entender “cómo avanza un país a través de su infraestructura”, señaló.

Frente a la experiencia, destaca como elemento importante el poder ayudar a los demás, “saber que con nuestro conocimiento podemos ayudarles a estas personas, tan solo determinando qué aspectos a mejorar para evitar problemas a futuro en sus viviendas, es nuestra forma de mostrar interés por ofrecerle mejores oportunidades a la sociedad”, señaló.

Finalmente, en lo que respecta al aporte que le ha significado esta práctica, Jeisson asegura esta ha sido una oportunidad enriquecedora para su formación como profesional, pues considera que además de poner en práctica lo que ha aprendido durante sus clases, también le ha ayudado a pensar más en otras personas.

Jerson Salazar Salcedo


Jerson Salazar Salcedo, estudiante de octavo semestre en Ingeniería Civil y beneficiario del programa Ser Pilo Paga.  Es uno de los 4 líderes del proyecto de investigación. Sobre esta experiencia, Jerson manifiesta que es una oportunidad de conocer el ejercicio práctico de su profesión, permite comprender la realidad de las estructuras o de las casas para saber qué aspectos se pueden mejorar y así evitar riesgos. También es un espacio dedicado para conocer buenas historias de las familias, interactuar con personas para escuchar sus necesidades. “La Ingeniería Civil nos permite resolver problemas dentro de una comunidad, aprendemos desde un ámbito profesional y personal. Yo escogí estudiar esta carrera para ayudar a las comunidades que lo necesitan, buscando soluciones prácticas y a la vez sencillas de hacer, pero que sean de beneficio para todos; me gusta la posibilidad de plantear soluciones.”, dice el estudiante.

Catalina Vargas

Desde el inicio de su carrera Catalina Vargas se perfiló como una estudiante ejemplar, obtuvo la Beca Excelencia gracias a la cual comenzó sus estudios en la Universidad y hoy cursa séptimo semestre de Ingeniería Civil.

Fue gracias a su excelente desempeño e interés que logró hacer parte del grupo seleccionado por el profesor Orlando Arroyo, para participar del proyecto social que lidera y busca evaluar los riesgos estructurales de las construcciones en Cogua.

Como parte del proyecto se destaca el componente social que le apunta a fortalecer otras habilidades en los estudiantes, distintas a las aprendidas en los salones de clase, como el valor del servicio, el impacto social de la ingeniería y el contacto con las personas.

Al respecto Catalina asegura: “Siento que no pude haber elegido mejor carrera. La responsabilidad social que tenemos los ingenieros civiles es muy grande”, afirma la estudiante agradeciendo por esta experiencia que le dio una nueva visión sobre la carrera y fortaleció su vocación.

Finalmente, cuando habla de esta experiencia su emoción y gratitud es innegable, e invita a todos a que participen de este tipo de proyectos: “No lo duden, son experiencias que marcan la vida, el ser estudiante no es solo ir al aula. El hecho que tengas estas experiencias va a marcar una diferencia en ti”.