Una amenaza de sabor exquisito

El pez león es catalogado como una “especie exótica invasora”
El pez león es catalogado como una “especie exótica invasora” y puede llegar a medir un promedio de 40 centímetros y pesar 400 gramos. Foto: Pxhere.com

El grupo de investigación “Alimentación, Gestión de Procesos y Servicios” junto con la Maestría en Diseño y Gestión de Procesos de la Universidad de La Sabana están innovando con nuevas aplicaciones gastronómicas de esta especie, tales como: hamburguesas, snacks y una salsa para esparcir sobre los alimentos.

Como si se tratara de una recompensa del viejo oeste estadounidense, la Presidencia de la República, el Ministerio de Ambiente y asociaciones de pescadores han ofrecido recompensas a quien logre capturar al espécimen más grande de pez león. 

¿La razón? Esta especie se ha convertido en una amenaza en los últimos años para la biodiversidad marina en el Caribe colombiano. El pez león (Pterois volitans) –que toma su nombre por la forma en la que sus espinas dorsales y traseras asemejan una melenano tiene un depredador natural y está acabando con peces nativos más pequeños y arrecifes de coral, lo que ocasiona un desequilibrio en el ecosistema marino. 

Por lo tanto, en el país se incentivó la pesca y el consumo de este animal. En La Sabana, actualmente hay un grupo de investigadores que trabajan en el desarrollo de aplicaciones gastronómicas a partir de pez león con un valor agregado en el mercado. 

Con el pez león se puede elaborar surimi –término japonés que se se le atribuye al músculo de pescado que ha sido molido o picado; el cual se somete a procesos de lixiviación para eliminar proteínas sarco- plásmicas que están mezcladas con agentes crioprotectores (sales y azúcares) que por sus características texturales permite la elaboración de sucedáneos de pescado como los conocidos palmitos de cangrejo.

Personas que han trabajado en el proyecto

  • Luz Indira Sotelo, jefe de Departamento Ciencia y Cultura de la Alimentación, programa de Gastronomía de la EICEA
  • Carlos José Salgado Rohner, profesor del área de mercadeo, director NeurSmart Lab, programa de Administración de Mercadeo y Logística Internacionales. 
  • María Ximena Quintanilla, profesor asociado, programa de Ingeniería de Producción Agroindustrial.
  • María Hernández Carrión, investigadora posdoctoral, Facultad de Ingeniería. 
  • Luis Miguel Jiménez Muñoz, gastrónomo, estudiante de Maestría en Diseño y Gestión de Procesos, Semillero GastroScience, joven investigador Colciencias. 
  • Annamaria Filomena Ambrosio, profesor del área de Ciencia y Cultura de la Alimentación, Semillero GastroScience.
Participantes del grupo de investigación sobre el proyecto del pez león.

Sin embargo, este grupo de investigación está utilizando un método más sofisticado de lavado. Por medio del cual logran mejorar la eficiencia y la calidad del producto. “Nosotros utilizamos ultrasonido de alta intensidad durante el lavado, lo que nos hace reducir un ciclo en el proceso. Con esto ahorramos agua y obtenemos un producto con unas características organolépticas (textura y capacidad de retención de agua) mucho mejores”, afirma Annamaria Filomena, profesora de la Escuela Internacional de Ciencias Económicas y Administrativas (EICEA) e investigadora principal del proyecto. 

En esencia este proyecto de La Sabana tiene como objetivo desarrollar aplicaciones gastronómicas a partir de surimi de pez león. Así, ellos están elaborando no solo surimi de mejor calidad sino también hamburguesas, snacks y dips, todo utilizando como materia prima la carne del pez león. De hecho, ha sido tan efectivo este proceso de ultrasonido en el lavado de las proteínas sarcoplásmicas, que en las pruebas de sabor las personas han confundido la carne de pez con la de pollo o la de cerdo. “Con el ultrasonido logramos eliminar proteínas sarcoplásmicas, las cuales son las responsables del olor y sabor característico del pescado, en este caso”, sostiene Luis Miguel Jiménez, gastrónomo, estudiante de la Maestría en Diseño y Gestión de Procesos y miembro investigador de este proyecto. 

Esta investigación sobre el pez león tiene cuatro frentes que la hacen relevante para la sociedad y la academia: uno, el impacto ambiental tras controlar el pez león; dos, el empleo tecnológico del ultrasonido; tres, la oportunidad de constituirse como una empresa, y cuatro, la diversidad que le aporta a la gastronomía con las nuevas recetas y aplicaciones.

El contexto del pez león:

Según un documento del Ministerio de Ambiente, Plan para el manejo y control del pez león, este animal es catalogado como “una especie exótica invasora”, y fue vista “por primera vez en Providencia y reportada en todo el Caribe Continental, es decir, desde Capurganá hasta La Guajira”. Los primeros registros de avistamiento del pez león en Colombia datan de 2008.

Esta especie puede llegar a medir un promedio de 40 centímetros y pesar 400 gramos. Aunque este pez no es tan grande si se compara con otros , las espinas que lo rodean tienen una toxina que mantiene alejados a otros animales marinos, por lo cual se dice que no tiene un depredador natural. Sin embargo, esa particularidad no hace que su consumo sea perjudicial para la vida huma- na, ya que su carne no se ve afectada por ese agente tóxico.

Información por cada pez león se salvan estas especies