¿La fruta puede servir como recurso para la elaboración de biocombustible?

La lista es interminable: el Grupo de Investigación en procesos Agroindustriales (GIPA) ha trabajado en buscar las propiedades benéficas de decenas de frutas, de los productos alimenticios derivados de los animales como carne y leche, y ya cuenta con patentes y modelos de utilidad que han beneficiado a la industria cosmética y alimentaria del país. Toda una lección de vida dedicada a la investigación.

Cuando en un país con tanta tradición y potencial agrícola surge un grupo de investigación que se llama Procesos agroindustriales es muy tentador para el sector productivo conversar con los científicos que en sus laboratorios son capaces de encontrar soluciones a los problemas de la industria. Por eso no sorprende encontrar que empresas como Zenú, Food Team, Alpina, Casa Luker, Ceniflores y Asocolflores, y la Asociación Colombiana de Ciencia y Tecnología de Alimentos (ACTA), entre otros, hayan tocado sus puertas en busca de ideas para sus negocios. Y las han encontrado.

El suero costeño fue el primer objeto de estudio del Grupo de Investigación en Procesos Agroindustriales (GIPA), -de la facultad de ingeniería- proyecto liderado por Clementina Cueto, con maestría en ciencias bioquímicas, y Bernadette Klotz, con doctorado en Food Biosciences, en el cual aislaron un grupo de bacterias lácticas para evaluar su potencial. Este estudio fue resultado de trabajos iniciales dirigidos por la doctora en ciencia y tecnología de alimentos, Gloria Eugenia González, cuyo trabajo doctoral se enfocó en la piña.