Errores comunes al comprar en el Black Friday

La llegada de los grandes descuentos marca el inicio de las fechas navideñas. No obstante, esto supone tener cuidado con los gastos, pues dejarse llevar por el furor de las compras en descuento, puede traer a mediano plazo deudas impagables.
El Black Friday o ‘viernes negro’, una fecha de rebajas masivas que surgió en los Estados Unidos se ha posicionado en los comercios colombianos y mundiales en los últimos años. De hecho, un informe de Redeban del 2024 alcanzó a estimar que el año pasado, se registró un aumento en las compras del 32% tanto en las transacciones monetarias como en la facturación
Pero si bien estas fechas contribuyen a la dinamización del mercado, abren también las preguntas sobre la responsabilidad que tienen los consumidores al momento de comprar.
Respecto a este punto, Maria Teresa Macías profesora de la Escuela Internacional de ciencias económicas y administrativas de la Universidad de La Sabana (EICEA), advierte que existen tres puntos que no son negociables a la hora de dejarse llevar por las compras.
Señala que gastar de los fondos de emergencia, es decir, de los ahorros que toda persona debería guardar para momentos inesperados, es un gran error. Igualmente sugiere no contar con la inversión programada, es decir, con las cesantías, para ir de compras, pues estos recursos, si bien no están diseñados para este tipo de gastos, también pueden llegar a hacer falta más adelante. En tercer lugar agrega que otro dinero con el que no se debe contar es con el que se destina para el pago de deudas existentes, pues hacerlo implicaría caer en impagos, cuando los ideal es saldar las deudas antes del 31 de diciembre.
Para hacer frente a esos posibles errores y lograr darse gusto, sugiere la hacer un presupuesto de tesorería.
“Básicamente colocamos todos los ingresos en efectivo que tenemos en el periodo en los siguientes tres meses, es decir, entraría lo que quede noviembre, diciembre, enero y febrero y todos los egresos. De modo tal que yo vaya viendo en qué momentos no me alcanza el efectivo y cuál es mi punto de liquidez. Eso me va a ayudar a no comprar de más”, explica.
Los errores comunes
Pagos a crédito
Actualmente la tasa de interés de las tarjetas de crédito en Colombia es variable y está sujeta a la tasa de usura, que es el interés máximo legal que los bancos pueden cobrar. Para noviembre de 2025, la tasa de usura certificada por la Superintendencia Financiera es del 24,99% efectivo anual. En ese orden de ideas, pagar con tarjetas de crédito puede no ser tan buen negocio, por lo que la experta sugiere pagar a una cuota. Sin embargo, recalca que al hacerlo es importante tener la certeza de poder pagarlo después. “Si pasado el mes yo no puedo liquidar todo eso, me quedan deudas a largo plazo pagando unas tasas de interés altísimas, entonces de nada me sirve ahorrarme un 15% o 20% en un artículo cuando luego pago el 30% en crédito en tarjeta de crédito”.
Compre ahora, pague después
Macías destaca que estas nuevas formas de pago, que resultan más atractivas para algunos consumidores, a la final son deudas que se disfrazan de facilidad, pues en el caso de retrasarse con los pagos, esos intereses que en un principio se pretendían evitar, aparecen. “Entonces es importante tener un límite y el límite es nuestro salario”, añade.
Descuentos que no merecen la pena
Ahora bien, creer que en el Black Friday todo es más económico es un error porque solo una parte de los productos están en el precio más bajo del año, no todos. “Si usted quiere comprar algo que puede costar más de un millón de pesos, como una nevera o un televisor, haga seguimiento del precio todo el año. Esto lo puede hacer a través de internet, por medio de los buscadores o incluso hay influencers que le permiten a uno seguir descuentos, y que le ofrecen a sus seguidores cupones”, sugiere la experta.
Confundir el cupo disponible de la tarjeta con la capacidad de pago
Si bien el cupo es todo lo que el consumidor se puede endeudar con una tarjeta de crédito, la capacidad de pago puede ser diferente. “Si el banco me va a prestar, yo debo tener en cuenta cuál es realmente mi capacidad de pago, es decir, lo que me puedo yo sostener sin ahogarme”, indica Macías.
Ante esta situación es mejor ser prudente con los gastos y no pecar por mantener una obligación o posición social. Frente a este punto, la experta indica que hay que recordar que esta temporada del año es para reflexionar y pasar en familia y que frente a las deudas impagables, muchas veces lo mejor es mantener la austeridad. “Si hay que decirle a la familia, ‘¡Lo siento mucho! Esta vez, no pude comprar los regalos, me tocó algo más sencillo, no pasa nada. A veces es incluso importante que los hijos también aprendan de sus padres, pues hay situaciones en las que no se puede. Hay momentos en los que la economía y el manejo de las finanzas de una familia dependen también del autocontrol”.
Lo anterior no significa que no pueda mantenerse la alegría de diciembre, pues la generosidad puede expresarse con regalos más sencillos y llenos de creatividad.
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