Amor por la educación, un amor para toda la vida

Jorge Enrique Avendaño tiene 57 años y actualmente cursa tercer semestre de la Maestría.

De izquierda a derecha los profesores del colegio Villa Amalia: Fernando Cifuentes, Ricardo Malpica, Esperanza Esquivel, Jorge Enrique Avendaño, Miriam Delgado, Oscar Quevedo y Guillermo Agudelo.

El profesor Jorge Enrique Avendaño tiene 57 años y actualmente cursa tercer semestre de la Maestría en Educación. En diciembre de 2010 Jorge Enrique sufrió un accidente de tránsito que le costó un ascenso en el colegio para el cual trabajaba, muchos años de recuperación y un problema en sus piernas que le impedirá caminar normalmente por el resto de su vida. Sin embargo, ninguno de estos obstáculos mermó su motivación por estudiar y hoy es ejemplo para estudiantes y profesores del colegio Villa Amalia de la localidad de Engativá en Bogotá, plantel para el cual trabaja actualmente.

Profesor de Humanidades e Idioma Extranjero cuenta que después del accidente se refugió en el amor por el aprendizaje y la enseñanza, para no dejar morir las ganas de estudiar. Con una sonrisa en la cara, agradece a sus compañeros del colegio donde trabaja, pero especialmente a la profesora Esperanza Esquivel, a quien contó su intención en hacer una maestría, y para sorpresa suya, ella le inscribió a la convocatoria del distrito para participar por una de las becas condonables que se entregarían en ese periodo académico. “Este proceso ha sido todo un reto, no sólo por la capacidad económica con que contaba, o porque la tecnología me cuesta mucho, sino por la edad: Yo me sentía desfasado. Cuando llegué a la universidad tenía un temor muy grande de pensar que de pronto no iba a poder responder a la exigencia”.

El profesor Avendaño cuenta que no ha estado sólo en el camino para continuar estudiando, pues ha contado con el apoyo y paciencia de profesores, compañeros, funcionarios y directivos de la universidad quienes lo motivan en el proceso. "La ventaja de estar aquí (en la Universidad de la Sabana) es que uno viene a desaprender lo aprendido y mejorar lo que hay en la cabeza. Yo estoy en la universidad y se me olvidan mis problemas. El amor de las personas es la mejor terapia".