En la teología bíblica estudiamos a Dios y a nosotros mismos

Te despiertas en la mañana, haces tu rutina personal, desayunas, sales a estudiar o a trabajar; revisas 20 veces tus redes sociales, vuelves a casa y ves televisión o tu serie favorita. ¿Cuántas veces te detuviste en el día a reflexionar y a pensar sobre ti mismo?, ¿y sobre tu espiritualidad? Si esto no está incluido en tu rutina, tal vez estas claves sobre el estudio de la teología pueden ser útiles para ti.

El Departamento de Teología de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas tuvo como invitado internacional al profesor Eusebio González, doctor en Teología de la Universidad de Navarra de España y, en Sagradas Escrituras, de la Pontificia Universidad Antonianum de Roma y del Studium Biblicum Franciscanum de Jerusalén. El profesor conversó con el equipo de Campus para contarnos cómo se relaciona la teología con la cotidianidad de las personas.

“El libro del Génesis empieza afirmando que nosotros somos creados a imagen y semejanza de Dios. Cuando estudiamos teología, estamos estudiando a Dios, pero también nos estamos estudiando a nosotros mismos”, afirma el profesor. Para él, la razón de ser del estudio de esta ciencia es que, al estudiar a Dios, las personas se conocen y conocerse es la clave para mejorar el manejo de las relaciones interpersonales, las cuales, a gran escala, repercuten en los temas que se debaten en la sociedad.

El profesor también explica que, en el afán habitual de las sociedades en las que vivimos, las personas no suelen detenerse y conversar. “Cuando era joven, con un amigo reflexionábamos sobre cómo hacer para solucionar nuestros problemas cotidianos. Hoy puedo entender que, hablando con él, ya estábamos haciéndolo”, explica. La mejor forma de resolver un problema es intentar no resolverlo solo. Nunca solos. Ahora bien, la Biblia es la forma ideal para conversar con Dios, explica el doctor González, porque, además, se tiene la certeza de que lo que está allí escrito es palabra Suya. Estudiar las Escrituras es hablar con Dios; pero debe entenderse que, a veces sucede, como nos pasa con un amigo, que un día no nos entendemos por muchas circunstancias. Así también puede ser que alguna vez no entendamos con claridad lo que está escrito en la Biblia. Ahí está una razón de la necesidad de prepararse para estudiar y entender la Sagrada Escritura.

Además, el profesor Eusebio explica que quienes quieren aprender teología y aplicarla en su vida diaria también deben aprender de comunicación. Para él, el desafío más grande de la Iglesia y de los académicos de la teología es aprender a comunicar lo que se estudia, para llevar a las personas a un conocimiento profundo de Dios y de sí mismos. “En últimas, si sabemos escuchar, entender, interpretar y hablar o, en otras palabras, comunicar, tendremos resueltas muchas circunstancias (o dificultades) de la vida”, concluye.