5 recomendaciones para ganar un juicio internacional

Joseph Weiler, director del Doctorado en Derecho de la Universidad de Nueva York, expuso recomendaciones que se deben tener en cuenta al litigar.

Un litigante internacional, de acuerdo con Cindy Espitia, estudiante de la Maestría en Derecho Internacional, es “aquella persona que ejerce la defensa jurídica de una de las partes en un proceso ante un tribunal internacional”. Además, el litigante materializa el derecho a la defensa de las partes, propone argumentos y fórmulas de interpretación para resolver problemas jurídicos e incide en las consideraciones efectuadas por el tribunal.

El profesor Joseph Weiler, director del Doctorado en Derecho de la Universidad de Nueva York, dictó la clase Legal Realism in International Law para los estudiantes de la Maestría en Derecho Internacional. En esta, presentó cinco recomendaciones para construir una estrategia de litigio:

1. Estudia los memoriales ganadores

Identifica los escritos que han triunfado ante el tribunal que conocerá el caso. Analiza no solo el contenido de los argumentos planteados, sino también el tono y la forma en que se presentaron.

2. Conoce la racionalidad de los actores que tomarán la decisión

No te aproximes a diseñar tu estrategia de litigio sin haber construido el perfil de los jueces que conocerán el caso. Para esto, debes considerar factores biológicos, sociales, culturales, educativos, políticos e ideológicos, entre otros, que influirán en la decisión de los integrantes del tribunal.

3. Identifica el punto central de la discusión y hacia dónde se dirigirá realmente la preocupación de los jueces

Determina las inquietudes no solo frente a los principales problemas jurídicos que plantea el caso, sino también ante las pretensiones que formulan las dos partes. Este rastreo te permitirá estar un paso adelante en la proyección de los argumentos jurídicos.

4. Si el “qué” no es negociable, el “cómo” sí lo será

Toda estrategia de litigio parte de la definición de los objetivos o metas que no resultan negociables. El reto para el abogado consiste en traducir esa pretensión al tribunal en un lenguaje y unas categorías jurídicas, sociales y políticas que resulten persuasivas para el juez.

5. Si tienes que presentar los argumentos de forma oral, no los leas

Cuando lees, la atención de los jueces disminuye y la pretensión que se plantea pierde contundencia.