El graduado que busca consensos en la OMC

Desde el 2015 Daniel trabaja en la Misión Permanente de Colombia ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), en Ginebra, Suiza.

Daniel Arboleda es graduado de la carrera de Administración de Negocios Internacionales, con Máster en Comercio de la Universidad de Macquarie, en Australia. Nuestro graduado ha trabajado en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde se desempeñó como consejero júnior de la oficina del director ejecutivo por Colombia y Perú, además de ejercer como representante suplente de nuestro país ante el Fondo Multilateral de Inversiones de la misma organización.

Desde el 2015 Daniel trabaja en la Misión Permanente de Colombia ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), en Ginebra, Suiza. Allí, se desempeña como consejero comercial y, adicionalmente, es el presidente del Comité de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC, para el período 2019-2020.

Actualmente, la OMC cuenta con 164 miembros, que representan el 98% del comercio mundial. Esta es la única organización internacional que se ocupa de las normas de alcance mundial que regulan el comercio; su principal objetivo es velar porque las corrientes comerciales circulen con la mayor fluidez posible.

Para Daniel, uno de los retos más difíciles en una organización mundial es lograr resultados con el acuerdo de todos los países de la organización, ya que, como él menciona, estas organizaciones trabajan bajo el principio de consenso, y no siempre es fácil lograr que todos estén de acuerdo.

Entre los retos personales de Daniel, se cuenta el involucramiento en las negociaciones multilaterales dentro de la Organización, pues para él es indispensable “crear confianza en los demás delegados para llegar a consensos en pro del desarrollo de la OMC”. Y añade: “Fui nombrado presidente del Comité de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, en donde uno de los roles es velar por los intereses de todos los miembros de la Organización, procurando el buen desempeño del Comité”.

Para nuestro graduado, “es un motivo de orgullo ser egresado de la Universidad”. Daniel afirma con plena seguridad: “En todas partes del mundo me he encontrado a graduados de La Sabana, que dejan el nombre de la Universidad y de Colombia en alto. En mi trabajo, he encontrado a graduados de todas las carreras, que realmente dejan muy bien el nombre del país, y uno los identifica fácilmente no solo por la calidad técnica, sino por la gran calidad de personas; lo que distingue a todos los graduados de La Sabana”.