Del aula a la ciénaga de Cartagena

Los ingenieros civiles de Colombia afrontan grandes desafíos; por tanto, para prepararlos de forma óptima, la Universidad de La Sabana los pone en contacto con escenarios reales.

El viaducto de la ciénaga de la Virgen y la Sociedad Portuaria de Cartagena fueron los sitios escogidos para visitar este semestre en la asignatura Seminario de Ingeniería Civil, la cual tiene como objetivo principal que los estudiantes conozcan los proyectos de ingeniería que se desarrollan en el país, con lo que se lleva la enseñanza un paso más allá de las aulas y la teoría.

Sandra Jarro, directora del programa de Ingeniería Civil, afirma: “Las salidas al campo o salidas técnicas son parte de la formación de nuestros ingenieros civiles, pues les permiten a los estudiantes visualizar y comprender la verdadera dimensión de los proyectos que diseñarán en su vida profesional; además, les sirven para entender las condiciones del país, su topografía, sus recursos naturales y las materias primas con las que contamos”.

La ciénaga de la Virgen es un humedal ubicado en la zona norte de Cartagena; está separada del mar por un estrecho cordón de arenas. A su alrededor crece un amplio ecosistema: el manglar, el cual sirve de hábitat a numerosas especies y como protección contra la erosión costera. No obstante, históricamente, este cuerpo de agua se ha visto sometido a una explotación inadecuada. De hecho, desde la década de los 40 sirvió como principal receptor de las aguas residuales de Cartagena: llegó a recibir el 60%, según el Observatorio Ambiental de Cartagena de Indias.

 

“Las salidas al campo o salidas técnicas son parte de la formación de nuestros ingenieros civiles, pues les permiten a los estudiantes visualizar y comprender la verdadera dimensión de los proyectos que diseñarán en su vida profesional”. 

En el 2013 entró en funcionamiento el emisario submarino, un sistema de conducto que se construyó en Cartagena. El agua residual doméstica primero recibe un tratamiento de reducción de carga orgánica y bacteriana en tierra; luego, se envía al emisario para que este pueda descargarla en el mar. Las bacterias que quedan son diluidas por la sal y se dispersan en estado inocuo por las corrientes submarinas. Sin embargo, no se han eliminado todas las amenazas para la ciénaga.

Como solución a la necesidad de la ampliación de la vía en este sector, surgió el ambicioso proyecto del viaducto de la ciénaga de la Virgen que, con una longitud de 4,73 kilómetros, se convierte en el más largo del país y en el tercero de América Latina, según la Agencia Nacional de Infraestructura y el Ministerio de Transporte. Rosa Herrera Argaes, estudiante de  la carrera de Ingeniería Civil, destaca que proyectos como este benefician el aprendizaje de los futuros profesionales: “En el ejercicio de nuestra carrera debemos tener una actitud de servicio y compromiso con el medio ambiente y la sociedad. Nuestros proyectos deben ser sostenibles”, dice.

Los ingenieros civiles afrontan grandes retos; por tanto, para prepararlos, se buscan alternativas que los pongan en contacto con escenarios reales. Santiago Rodríguez, estudiante del programa, afirma: “Los sitios a donde llevan a los estudiantes dejan ver que la ingeniería civil puede tener muchos campos de acción”.