Las tiendas de descuento llegaron para quedarse

Por Álvaro Turriago, profesor del Departamento de Economía de la EICEA. Publicada en La República.

Álvaro Turriago, profesor del Departamento de Economía de la EICEA.

Desde hace relativamente pocos años ha venido consolidándose en el entorno comercial colombiano un novedoso tipo de tienda, con ofertas a precios sorprendentemente bajos. D1, Justo & Bueno y Ara son ejemplos de esta nueva tendencia de tiendas que entregan a sus clientes bienes de consumo de la canasta familiar, de muy buena calidad y precios hasta un 30% más bajos en comparación con las tradicionales.

     La acogida entre los consumidores colombianos es alta, y esto se refleja en la sorprendente difusión e incursión en zonas residenciales de estratos bajos, medios y altos, tanto en grandes ciudades como en intermedias. El modelo, pensado en un principio para ser desplegado en estratos socioeconómicos de menor poder adquisitivo, sorprende, pues a la fecha la mayor parte de las ventas se concentra en los estratos altos.

     Las cifras ratifican la interesante expansión de estos negocios. Ara, por ejemplo, sostiene haber generado a la fecha 2.500 empleos directos con inversión directa en más de 200 locales en todo el país; sus planes de expansión al 2020 les llevan a pensar en llegar a las 1.000 tiendas. D1, por su parte, reportó la apertura de 150 nuevas tiendas durante el 2016, lo cual la ubica a la fecha con un total de 565 establecimientos en Bogotá, Cundinamarca, Antioquia, Risaralda, Caldas, Quindío y Valle del Cauca.

     Estas tiendas de ventas masivas al detalle o retail, despliegan modelos de negocio exitosos que siguen principios de gestión precisos y altamente planificados. Michael Porter en uno de sus últimos escritos, La creación de valor compartido, se encargaba de recordarnos que, entre las varias formas de generar valor en la economía está la generación de valor compartido por medio de las cadenas de valor; las cuales eran prácticamente la única opción que le quedaba al sistema económico actual para sostenerse.

     Entre las estrategias sugeridas por Porter para concretar esta generación de valor compartido, se tiene en primer lugar el tradicional rediseño de productos y mercados a través de la innovación; en segundo lugar, el impulso a la productividad en las cadenas de valor. Esta última opción fue la que escogieron los empresarios del sector comercial en Colombia.

     El valor económico en estos negocios se genera directamente en la red de valor al concretar las compras con sus proveedores. La forma de hacerlo es mediante acuerdos con descuentos duros con los proveedores, que permiten a estas tiendas reducir los costos promedios de adquisición, ofreciendo a los consumidores precios de venta más bajos.

     Adicionalmente, debemos resaltar la alta rotación de inventarios de estas tiendas, afortunada circunstancia que a su vez hace aumentar la frecuencia de pedidos a los proveedores, potenciando el atractivo de mantener esta modalidad de negocio, pues presenta beneficios a todos los integrantes de la cadena de valor. Si añadimos a todo esto el escrupuloso manejo de gastos operativos y administrativos de estas tiendas, reducidos gastos en publicidad; nóminas reducidas en cada almacén, ahorros significativos en logística, es fácil imaginar sus rentables márgenes de ganancia.

     Los beneficios sociales de estas nuevas dinámicas empresariales son innegables. Podemos señalar, en primer lugar, el mejoramiento del poder adquisitivo de los colombianos al conseguir a menores precios muchos de los productos de la canasta familiar, así como el impulso a la productividad de la economía mediante estos modelos de negocio eficientes, la generación de empleos directos e indirectos, el aumento de la inversión conseguido por el ensanche de la infraestructura de producción de estas tiendas y por último, un cambio de cultura inspirado en trabajo bien hecho que garantiza la calidad de lo que el público consumidor va a recibir y que educa además al consumidor a comprar productos de mejor calidad.

Referencias bibliográficas:

• La revolución de las tiendas de descuento. (2017, 21 de enero). Semana . Recuperado el 25 de octubre del 2017, de www.semana.com/economia/articulo/tiendasde-descuento-en-colombia/512954

• Ara, D1 y Justo & Bueno generan revolcón en el comercio. (2017, 11 de abril). Dinero . Recuperado el 25 de octubre del 2017, de from www.dinero.com/edicion-impresa/caratula/articulo/d1-justo-y-bueno-aramercado-de-tiendas-de-descuento/243921