Las redes sociales, el desafío de la regulación electoral

Felipe García Echeverri, magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), fue el cuarto invitado al conversatorio “¡Elige bien!” que se llevó a cabo el 23 de octubre. García habló sobre las encuestas electorales, la propaganda, el equilibrio informativo y las razones por las cuales hoy la actividad política en redes no constituye propaganda electoral.

 

Felipe García Echeverri, magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), durante su conversatorio con la comunidad universitaria.

“La propaganda electoral en redes sociales no existe”, afirmó el magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), Felipe García Echeverri, y no existe por dos razones que él explicó durante el conversatorio “¡Elige bien!” que se realizó el 23 de octubre en la Universidad: el acceso a las redes sociales es libre y para recibir información política se debe ingresar a páginas web, seguir páginas de candidatos y permitir recibir estos contenidos. La segunda razón es que Colombia no tiene jurisdicción sobre los servidores que alojan en estas páginas. De hecho, muchos de esos servidores están fuera del país y las autoridades nacionales no pueden “tumbar” esos sitios.

     “Con el internet y las redes sociales se rompen fronteras y se abre una discusión sobre territorialidad y la competencia del derecho y las autoridades”, añadió García. El caso de las redes sociales se contrasta con la propaganda electoral que hay en las vías públicas y que cualquier ciudadano puede recibir.

     Por ello, “la legislación busca un equilibrio al fijar unos topes, ya que la ciudadanía tiene el derecho a no vivir en campaña política”. Por esto, García también se refirió sobre la propaganda y el equilibrio informativo. El magistrado le explicó al público que la propaganda electoral tiene como propósito “vender” una campaña o un candidato. De allí la importancia de que el CNE establezca tiempos para hacer campaña y topes máximos de dinero para invertir en las mismas: “El tamaño de la chequera no determina el tamaño de la democracia”, sentenció.

Encuestas:

una fotografía de la opinión

     Debido a la influencia que ejercen las encuestas en la opinión del electorado, el CNE controla y vigila a todos aquellos que realizar encuestas. El magistrado García explicó que parte del trabajo del CNE es verificar que las metodologías de las encuestas cumplan con los requisitos estadísticos y que las preguntas realizadas no influyan en las respuestas de los encuestados.

     “El efecto de la publicación de una encuesta puede alterar la toma de decisión de un elector”, explicó García Echeverri. “El voto es la herramienta fundamental de la democracia y por eso debe realizarse con absoluta libertad”, añadió. Sin embargo, y para explicar fenómenos en los cuales las encuestas no se acercan al resultado final de los comicios, el magistrado citó el triunfo de Trump en Estados Unidos y lo explicó por un fenómeno llamado el “voto vergonzante”, el cual es, en otras palabras, la vergüenza que sienten los electores de manifestar públicamente su preferencia electoral.