El puño en alto del brigadista, una señal de vida, servicio y entrega

Las habilidades y conocimientos de un brigadista pueden ser indispensables en una emergencia. “Prevenir a las personas es otra forma de salvarles la vida”, afirman los miembros de la Brigada de Rescates Topos Tlatelolco en México. Por ello, el brigadista es un ejemplo de servicio para la comunidad.

Después del terremoto en México el 19 de septiembre, en los medios de comunicación circularon varias imágenes que tocaron las fibras de la audiencia. Una de estas retrató los puños levantados de cientos de brigadistas que pedían silencio para escuchar si aún habían víctimas entre los escombros de las estructuras que colapsaron.

     Estas imágenes de solidaridad y servicio a la comunidad por parte de las personas que salieron a las calles a dar una mano donde se necesitaba quedaron inmortalizadas en el poema que escribió el periodista mexicano Juan Villoro en el diario Reforma, titulado “El puño en alto”:

“El que lleva dos días sin luz ni agua. El que todavía respira. El que levantó el puño para pedir silencio. Los que hicieron caso. Los que levantaron el puño. Los que levantaron el puño para escuchar si alguien vivía. Los que no dejaron de escuchar”.

     Esto escribió Villoro para rendir homenaje a todos aquellos brigadistas y ciudadanos que se acercaron al lugar de la tragedia para ofrecer su trabajo desinteresado. Muchos de ellos, como cuenta Fernando Saldaneta Ramos, periodista mexicano de Televisa, pese a tener familia, trabajo y responsabilidades, decidieron donar su tiempo y dedicación a favor de los demás. Algunos iban a buscar personas entre los escombros y otros ayudaban en los centros de acopio organizando mercados o colaborando en la logística de la emergencia.

     México, por su historial sísmico, sigue preparándose para enfrentar los terremotos; este es un ejemplo que toda América Latina debería imitar. En 1986, después del terremoto de 1985, se constituyó legalmente la Brigada de Rescates Topos Tlatelolco. Los heroicos “topos”, quienes trabajaron sin descanso y “levantaron el puño para pedir silencio y escuchar si aún alguien vivía”. Hoy, el Gobierno de la Ciudad de México anunció la creación de la plataforma Voluntarios de Corazón, un grupo que busca organizar a las personas que deseen colaborar en emergencias como estas.

     En el boletín de prensa sobre el lanzamiento de esta iniciativa, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, afirmó que “Voluntarios de Corazón cdmx tiene una vertiente: la actividad de respuesta inmediata para emergencias, contingencias y actividades programadas”. A través de este grupo se podrá organizar la ayuda solidaria de los voluntarios, lo que contribuirá a tener una ciudad mejor preparada y más resiliente.

     Los brigadistas son importantes en el entorno cotidiano y de trabajo porque ellos cuentan con formación, conocimiento y habilidades para atender cualquier situación de emergencia en caso de que no haya un profesional de la salud cerca. Están calificados para brindar primeros auxilios de forma segura. En sus propias palabras, como se puede ver en su página “tratamos de prevenir a las personas que es otra forma de salvarles la vida”.

Los brigadistas de La Sabana

     En La Sabana existen unas brigadas de emergencia que se crearon en 1994 y que gestionan acciones para su prevención y control. Estas brigadas están conformadas principalmente por administrativos y profesores de la Universidad. Hoy, este grupo cuenta con 40 personas.

     “Ser brigadista es aprender cada día la importancia del trabajo en equipo y estar atento a apoyarnos unos a otros. Es ser ejemplo de servicio, constancia y entrega”, afirma Anna maria Filomena Ambrosio, profesora de la Escuela Internacional de Ciencias Económicas y Administrativas (EICEA).

     Por su parte, José Armando Ramírez, quien trabaja en el Mesón de La Sabana y es brigadista hace 23 años, dice que “ser brigadista en la Universidad es tener un espíritu de servicio por la vocación que significa darse a los demás”.

     Edwin Roberto, director de Salud y Seguridad Industrial, cuenta que la formación y los conocimientos de un brigadista son útiles para la vida cotidiana, ya que la mayoría pueden aplicarse en el hogar. Los saberes que se adquieren en estos cursos son: primeros auxilios, emergencias médicas, reanimación cardiopulmonar, control de fuego, manejo de derrames de sustancias peligrosas y emergencias medioambientales. Todas estas habilidades resultan indispensables para atender una catástrofe y pueden ser vitales para salvarle la vida a una persona. Frente a una emergencia o desastre natural —los cuales no se pueden predecir—, lo mejor es estar preparado como lo hacen los “topos” de México.

Tu puño en alto… La Sabana necesita brigadistas como tú 

Si quieres convertirte en brigadista, el 3 de noviembre se socializará el cronograma de capacitación de 9:00 a. m. a 10:00 a. m. en la Sala de Audiencia del Edificio A. Esto te permitirá obtener la Certificación Bomberil y la formación de la American Heart Association como Salvacorazones.

“Tratamos de prevenir a las personas que es otra forma de salvarles la vida”.