La educación ambiental y los retos de la paz

El objetivo es que la paz llegue a las personas, las instituciones, las comunidades y los ecosistemas.

Colombia vive un momento histórico después de firmado el acuerdo de paz. En el marco de postconflicto, son muchos los retos para la educación ambiental. De estos objetivos se destacan dos: proteger los ecosistemas, que quedarán desprotegidos cuando desaparezcan los actores armados; y fortalecer las instituciones vinculadas a la recuperación de los ecosistemas afectados.

La escuela y la familia, como agentes educativos, han estado presentes en los territorios afectados, han sido víctimas de violencia y desplazamiento, pero mantienen el derecho y la responsabilidad de retornar a sus espacios para comenzar la recuperación de sus ecosistemas. Un elemento imprescindible en este proceso es fortalecer la educación ambiental en los dos espacios y con objetivos compartidos.

“La educación ambiental no propone abrazar árboles ni busca hacer activismo político o social; tampoco se reduce a publicar mensajes a través de las redes sociales o ir en contra del desarrollo industrial. Esta disciplina tiene su fundamento en la búsqueda constante de estrategias que lleven a la reflexión del ser humano y de las comunidades frente a su papel en el cuidado, protección y conservación de los ecosistemas. Pretende fortalecer principios como el respeto, el amor, la caridad, la honestidad y la coherencia con la propia vida”, afirma el profesor Jefferson Galeano, docente de la Licenciatura en Ciencias Naturales.

El objetivo es que la paz llegue a las personas, las instituciones, las comunidades y los ecosistemas. Llevar la paz y la armonía de la sociedad con los ecosistemas es el primer reto de la educación ambiental y será también un objetivo común que se trabajará en la Licenciatura en Ciencias Naturales desde 2018-I.