Entrevista

¿Cómo se inicia su historia en la Universidad de la Sabana?

Llegué a La Sabana en el año 1991 para cursar el año rural. En ese entonces, La Sabana tenía unas plazas de médico rural y, cuando me aceptaron, me asignaron a dos lugares: al Centro Médico del campus y al Centro de Salud Integral de Chía, que prestaba los servicios de medicina general, psicología y enfermería. Cuando terminé el rural y obtuve la licencia, continué un año como médico general en estos dos centros y, posteriormente, cursé las especializaciones de Medicina Interna y de Neumología en el Hospital Militar. Al terminar Neumología, volví como profesor de medicina interna en 1999 a la Facultad de Medicina de la Universidad de La Sabana.

¿Cuáles han sido los logros más sobresalientes en su vida?

En primer lugar, participar en la creación, por un lado, de los servicios de Medicina Interna y de Neumología de la Clínica Universidad de La Sabana y, por otro, del programa de Especialización de Medicina Interna, en conjunto con el doctor Diego Severiche. Así mismo, la finalización del Doctorado en Investigación Médica de la Universidad de Navarra, con la calificación final de Summa Cum Laude. La tesis que presenté fue laureada y recibió el premio extraordinario de Doctorado de la Universidad de Navarra.

Adicionalmente, considero que un logro importante fue la invención del aparato “Estesiómetro y telémetro laser laringofaríngeo”, para medir la sensibilidad de la garganta, el cual recibió el primer puesto en la Convocatoria Nacional de Innovación y Tecnología en el año 2014 otorgado por Connect-Validatec y que, además, obtuvo una patente nacional y de la Comunidad Andina. Adicionalmente, la WIPO (World Intellectual Property Organization) aprobó la validez internacional de esta invención a través del Part Cooperation Treaty (PCT).

¿El camino que ha recorrido hasta ser profesor titular le deja enseñanzas particulares?

Sí, deja muchas. Sin embargo, mencionaría que el aprendizaje tiene que ver con el proceso de formación de un investigador: con identificar un vacío en el conocimiento, algo que yo no sé, pero que los demás no han resuelto tampoco; generar una pregunta de investigación y, finalmente, desarrollar una metodología para resolverla. Lo que más enseña es sacar adelante la investigación, porque esto implica resolver los inconvenientes del día a día para conseguir el éxito. Adicionalmente, los años le van enseñando a uno cómo presentar mejor las ideas a los alumnos y las estrategias en clase para conseguir logros de forma verificable. Finalmente, diría que otra gran enseñanza es aprender a divulgar los resultados de las investigaciones realizadas en los congresos internacionales más destacados relacionados con la salud respiratoria, y participar también en la organización de tales eventos.

¿Qué tan importante ha sido su familia en dichos logros?

Los logros que mencioné han demandado grandes cantidades de tiempo y dedicación, y de esfuerzos financieros. Sin el apoyo de mi familia, hubieran sido imposibles.

¿Qué propósitos tiene para el futuro?

Seguir desarrollando cada vez más proyectos de investigación que ayuden a mejorar la salud respiratoria, que puedan contribuir en la docencia de los programas de maestría y doctorado, y en la generación de publicaciones en revistas de alto impacto.

¿Qué es lo más gratificante de ser profesor?

Comprobar que se ha conseguido que los alumnos aprendan en corto tiempo y de forma sencilla lo que a uno le costó meses y años de esfuerzo.

¿Cuáles son los temas que le apasionan en la vida?

Por el campo académico, me apasiona la investigación, sobre todo en métodos diagnósticos para enfermedades respiratorias. Asimismo, la docencia de los programas de doctorado, maestría y pregrado, y la asesoría brindada a alumnos de pre y posgrado.

Adicionalmente, me apasionan los viajes académicos para presentar los resultados de investigación y para poder conocer lo que otros han hecho, y el impacto que eso tiene en el mundo. En el ámbito personal, me siento apasionado por mi familia y, como afición, por el ejercicio en general, sobre todo montar en bicicleta.

¿Qué mensaje les daría a sus estudiantes para ser exitosos?

En primer lugar, aprender a ponernos siempre metas altas, difíciles de alcanzar, no contentarse con lo fácil, y poner todo el esfuerzo necesario para alcanzar esas metas altas. En dado caso de que esas metas no se cumplan, un buen consejo es aprender a replantearlas y entender que puede reestructurarse la meta. En todo caso, nunca renunciar.

Profesor Doctor Luis Fernando Giraldo Cadavid