Un emprendimiento que deja su huella a “gran altura”

Este proyecto fue hecho con mucho "corazón". Un emprendimiento que hoy nos permite decir que el edificio Ad Portas lleva el sello Unisabana en lo más alto de su estructura. La firma TEKTON de Daniel José Tirado Flórez, graduado de la carrera de Administración de Mercadeo y Logística Internacionales, y de su papá, fue la encargada de instalar los 1.800 metros de cubierta de esta obra arquitectónica, que hoy es un ícono de nuestra Universidad. 

Liderazgo, curiosidad, servicio, perseverancia y sueños definen a un emprendedor que busca marcar la diferencia con la apuesta por ideas innovadoras que puedan mejorar el estado actual de las cosas y, por qué no, cambiar el mundo.

Daniel José Tirado Flórez, graduado de la carrera de Administración de Mercadeo y Logística Internacionales, representa el espíritu innovador y emprendedor que comienza en las aulas de la Universidad de La Sabana.

De ese espíritu nació tekton, un emprendimiento familiar de padre e hijo que surgió por el interés de unir la experiencia y los conocimientos. Se trata de una empresa del sector de la construcción especializada en el suministro, la instalación y el mantenimiento de cubiertas, fachadas, estructuras metálicas, paneles solares y cuartos fríos.

Uno de los proyectos que realizó Daniel José con su empresa y que recuerda con cariño es la instalación de la cubierta del Edificio Ad Portas, porque, como él comenta, fue uno de esos trabajos a los que les puso “todo el corazón”. “Siempre quise mantener el vínculo con mi Universidad y esa fue una manera muy bonita de lograrlo”, señala.

El proyecto consistió en la instalación de una cubierta tipo panel con diseño curvilíneo que se destaca por su sistema térmico y acústico, el cual facilita el aislamiento de la temperatura y del ruido externo con agentes ecológicos no inflamables, lo que mejora la calidad de vida y la seguridad de los usuarios finales del edificio. Los paneles son amigables con el medio ambiente, resistentes a la abrasión y corrosión y cuentan con un diseño estético e innovador. Para que esto fuera posible, se instalaron 1.800 metros cuadrados de cubierta con sus respectivos accesorios y cortes, en un tiempo de ejecución estimado de 20 días calendario.

Hoy, cuando se detiene a mirar la magnitud de la obra, Daniel José se sorprende por el avance del Edificio Ad Portas y por lo que este representa para el crecimiento de su Universidad. Afirma sentirse orgulloso como graduado y, más aún, como emprendedor, dado que su empresa contribuyó a hacer realidad este proyecto. 

¿Por qué el emprendimiento?

Esta apuesta por la innovación y el emprendimiento surgió en la mente de Daniel José en sus primeros años como estudiante de La Sabana. Desde el inicio de la carrera, sintió al emprendedor que lleva dentro. Con el paso del tiempo, se dio cuenta de que algunas asignaturas como Creatividad e Innovación, Organizaciones, Gerencia de Mercadeo y Logística serían claves para iniciar su camino de ideas. “Emprender no es fácil, implica muchos retos, pero si existe una cuota grande de perseverancia, compromiso, crees en ti y te rodeas de las personas correctas, seguro lograrás sacar los proyectos adelante”, expresa.

Con ese propósito, en el año 2012 creó tekton de la mano de su padre, arquitecto de más de 23 años de trayectoria en el sector de la construcción. La cuota de experiencia la aporta él y esta se renueva con el conocimiento que adquirió Daniel José en La Sabana. 

Una formación integral que destaca a los graduados de La Sabana

Daniel José asegura que gracias a la formación integral que recibió en la Universidad ha logrado poner en marcha su idea de emprendimiento. Además, destaca que estudiar Administración de Mercadeo y Logística Internacionales le ha permitido entender de manera completa la organización para tomar mejores decisiones: “A través del desarrollo de estrategias y de la estructuración de planes de trabajo con mi equipo hemos podido brindarles experiencias únicas a nuestros clientes”, dice.

Otro de los aspectos que resalta de la formación que recibió es la parte humana: elemento diferencial del graduado de La Sabana: “El aspecto humano, uno de los elementos permanentes de nuestra formación, me ha ayudado a consolidar los pilares de la organización. Somos una gran familia que se preocupa por brindar experiencias positivas a sus clientes para lograr el crecimiento de la empresa y nos apoyamos en los proyectos que emprendemos”, indica. 

Para su futuro profesional, Daniel José se proyecta con varios emprendimientos que le permitan incursionar en otros sectores y obtener más experiencia para compartirla a través de la docencia.

Edificio Ad Portas, Universidad de La Sabana