Seguridad vial

La Organización de Naciones Unidas (ONU), en su Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, puntualiza las metas para 2020 en materia de reducción del número mundial de muertes y traumatismos por accidentes de tránsito (3,6 muertes en accidentes de tránsito por cada 100.000 habitantes). Por su parte, para el caso de América, la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2015), en su informe sobre la situación mundial de la seguridad vial en 2015, afirma que la tasa de muertes por accidentalidad vial es de 15,9 por cada 100.000 habitantes. Esta, aunque se muestra como la segunda más baja de las siete regiones analizadas, todavía presenta un gran reto para los gobiernos del continente (p. 6).

Dado que los accidentes de tránsito se han convertido en una de las primeras causas de muerte violenta en el mundo, además de sus efectos colaterales —económicos y sociales, entre otros—, la seguridad vial ha adquirido una importancia considerable para los gobiernos.

 

Colombia no es ajena a esta situación; si bien, mediante su Plan Nacional de Seguridad Vial 2011-2021, estableció los lineamientos generales para orientar y crear medidas que permitan a las autoridades regionales, departamentales y municipales formular acciones y políticas encaminadas a enfrentar las consecuencias de la accidentalidad en las vías, las cifras requieren atención prioritaria.

Durante el periodo 2005-2014, en el país se presentaron 1.836.373 accidentes de tránsito, de los cuales resultaron 58.121 personas muertas y 411.956 lesionados (Ministerio de Transporte, 2015, p. 18). Estas cifras ubican a la accidentalidad en las vías como la segunda causa de muertes violentas en Colombia, según los análisis del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

Muertes por accidentes de tránsito Las muertes por accidentes de tránsito representaron el 51,8 % de las muertes violentas ocurridas en 2016 en la provincia Sabana Centro. Específicamente, se registraron 113 muertes, lo que muestra un incremento del 30 % frente a 2015 (87 casos). La tasa de la provincia en 2016 fue de 2,3 muertes por cada 10.000 habitantes, superior a la de 2015, que se ubicó en 1,8 por cada 10.000 habitantes (gráfica 1).

Del total de muertes registradas en la región, 26 ocurrieron en el grupo 1, donde los municipios de Cogua (12) y Gachancipá (7) muestran el mayor número de casos, correspondientes a una tasa de 3,3 muertes por cada 10.000 habitantes para 2016.