Mis papás: mis mejores aliados

En la relación entre padres e hijos es clave acompañar y apoyar a los niños en la realización de actividades cotidianas. En Colombia, de acuerdo con la Encuesta de Calidad de Vida del 2017 del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), las actividades que más hicieron los menores de 5 años junto con la persona con quien permanecen la mayor parte del tiempo fueron:

Leer cuentos o mirar libros de dibujos (37%).

Realizar juegos y rondas (40%).

Salir al parque (48%).

Ver televisión (62%).

Cantar (67%).

Y tú, ¿en cuáles actividades diarias a c o m p a ñ a s a tu hijo? Para favorecer el desarrollo de relaciones positivas, puedes usar el monitoreo parental, una forma de acompañar y orientar a los hijos en la vida cotidiana. Este promueve la confianza de los padres frente a la educación de sus hijos y disminuye la probabilidad de que sufran estrés con la crianza. Esta práctica positiva podría ayudarte a ser un aliado de tu hijo, dado que favorece su autonomía e independencia y fortalece la confianza entre ambos

Martha Rocío González, directora de Profesores e Investigación de la Facultad de Psicología y experta en prácticas parentales positivas, dice que el monitoreo no es restrictivo, sino que se fundamenta en la confianza. Para monitorear, los padres deben conocer las actividades que realizan sus hijos y saber dónde están, quiénes son sus amigos, qué les gusta, qué se les dificulta Mis papás: mis mejores aliados y cuál es su desempeño en actividades dentro y fuera del contexto escolar. Usualmente, este conocimiento lo proporcionan los mismos hijos, quienes les cuentan a sus padres lo ocurrido en el día, las situaciones que viven con sus amigos, su vida escolar en general, entre otras cosas. Esta relación de confianza favorece el monitoreo.

Un aspecto fundamental del monitoreo es acompañar las acciones que el hijo aún no puede hacer de manera independiente. Por lo general, los padres no monitorean procesos consolidados: por ejemplo, si un niño tiene 10 años, no supervisan cómo se baña, dado que, en esa edad, ya domina esta actividad; sin embargo, sí acompañan el uso del internet o el manejo del tiempo de las actividades escolares. “Para hacer un buen monitoreo es importante que los padres reconozcan aquellas actividades en las cuales su hijo requiere ayuda. De esta manera, podrán estar más pendientes de estas”, señala la experta.

¿Cómo puedes monitorear las tareas que tu hijo no realiza solo?

Familiarízalo con la actividad

De manera progresiva, enséñale en qué consiste la tarea. Puedes mostrarle cómo tender la cama o cómo hacer una actividad académica de matemáticas o geografía para que luego él lo intente.

Entrénalo

Enséñale cómo ejecutar una tarea por medio de instrucciones, no solo de demostraciones. El niño puede participar en alguna parte del proceso; por ejemplo, si lo invitas a preparar arroz, explícale los ingredientes y demuéstrale cómo se hace; además, permítele medir el arroz. Puedes repetir este entrenamiento muchas veces e incrementar su participación en el proceso.

Incorpóralo a la actividad de manera independiente

Cuando el niño conozca cómo hacer la actividad y tenga las herramientas para realizarla, el padre podrá incorporarlo a esta de manera independiente.

Tristeza y rabia, emociones de los niños castigados físicamente

Martha Rocío González y Ángela Trujillo, profesoras de la Facultad de Psicología, junto con la Alianza por la Niñez Colombiana, presentaron el estudio Castigo físico: la voz de los niños en Colombia, que reunió por primera vez a menores entre los seis y 17 años de las cinco regiones del país para conocer qué piensan sobre el castigo físico.

Más de la mitad de los participantes en la muestra, que reunió a 928 menores, probaron que sus padres utilizan el castigo físico como mecanismo para corregirlos. Se evidenció que los más empleados se ejecutan con un objeto (47 %), una palmada (37 %), un pellizco (29 %), una cachetada (20 %) y una golpiza (7,9 %).

Para González, investigadora del estudio y directora de Profesores e Investigación de la Facultad, la academia y la población en general tratan el castigo físico desde el enfoque de los adultos, pero faltaba conocer qué piensan las víctimas. “Nunca se escucha a la contraparte: qué piensan los niños, cómo se sienten. Y los pequeños podrían orientarnos a los padres sobre cómo debemos educarlos”, dice.

La investigación se realizó con spank, un recurso lúdico que incluye a un “extraterrestre” que les formula preguntas a los niños sobre su entorno para comprender las dinámicas de las familias en la “Tierra”. Con el propósito de llegar a los pequeños de todos los rincones del país, la Alianza por la Niñez Colombiana, por medio de entidades como Children International, la Corporación Infancia y Desarrollo, la Corporación Juego y Niñez, la Fundación Apego, la Fundación Plan, Save the Children y World Vision-Colombia, recolectó todas las historias que hoy permiten conocer la situación del castigo físico en las regiones.

Diego Efrén Rodríguez, decano de la Facultad de Psicología, comenta que es importante hablar del castigo físico en Colombia, porque las estadísticas muestran una alta prevalencia de este en la población. Además, los niños educados a partir del castigo suelen tener dificultades para interiorizar las normas; por lo tanto, obedecen por temor, sin comprender las razones de las reglas. “Cuando los niños comprenden e interiorizan las normas, son colaboradores con estas, lo cual redunda en una educación positiva”, expresa el decano.

Para profundizar en este fenómeno social, analizar la problemática, hallar soluciones y debatir para lograr verdaderos avances, se llevará a cabo el “Primer Encuentro Internacional sobre Castigo Físico” en la Universidad de La Sabana, los días 27 y 28 de junio en el auditorio Álvaro del Portillo, junto con la Alianza por la Niñez Colombiana. Con el evento se buscará unir a la academia con la sociedad civil frente a esta realidad para entender el fenómeno, discutir sus consecuencias y plantear alternativas para la educación sana de los niños. Además, los profesores asistentes podrán tomar este evento como parte de su Plan de Formación Docente.