Historia de vida

Historia de vida educación médica

El grupo se crea por la necesidad sentida de promover, promocionar e impulsar la educación médica por considerar que debe surtir unos procesos específicos y diferentes a los de otras profesiones porque tiene doble responsabilidad: la docencia y el servicio, características únicas, en el marco de un sistema de salud que no es fácil de comprender. Hace énfasis en la importancia de incluir en esta educación a todas las profesiones en salud que ofrece la Universidad de La Sabana, como son enfermería, fisioterapia y psicología, con miras a fortalecer el trabajo interprofesional e impulsarlo en el país. De acuerdo con el líder del grupo, el médico especialista en educación médica Jorge Alberto Restrepo, “la tendencia en educación para profesionales de la salud permite integrar de una manera más seria a todos los miembros de un equipo de trabajo que en últimas serán quienes atienden a los pacientes”.

En ese orden de ideas, continúa Restrepo, la educación debe estar centrada en el egresado, porque así le será posible integrarse de manera horizontal con otros profesionales de la salud. “Solo esa integración permite que se atienda de forma holística a un miembro de la comunidad que está enfermo”, dice, como respondiendo a la preocupación de las autoridades educativas, incluso de quienes pertenecen a la Sala de la Comisión Nacional de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior, CONACES, que han identificado fallas en la formación del recurso humano. “Se dieron cuenta”, explica Restrepo, “que la enseñanza en los hospitales de práctica puede tener serias deficiencias”, por la falta de capacitación de los médicos en educación médica. “Ahí es donde la maestría en educación médica llenará un vacío”, remata, haciendo énfasis en su importancia, teniendo en cuenta que son más de sesenta las facultades de medicina que existen en el país, y múltiples facultades de las otras profesiones de la salud.

Los retos del profesor de medicina y profesiones de la salud

El propio Restrepo y varios de los integrantes del grupo han innovado en la forma de enseñar a sus estudiantes porque, como lo dice uno de los artículos publicados por el grupo, “los nuevos roles del profesor universitario como mentor, mediador e investigador requieren una capacitación constante para adquirir y actualizar conocimientos con el fin de desarrollar las destrezas y habilidades necesarias en una sociedad cambiante”.

Unas de sus clases, por ejemplo, son más bien talleres de aprendizaje basados en casos clínicos en los que los futuros egresados deben identificar los errores y los aciertos. El énfasis no está en que el estudiante pase los semestres sino en que la facultad de medicina pueda garantizar que su egresado tendrá un perfil que le permitirá abordar al paciente de manera eficaz y segura, intervenir en el proceso de salud y enfermedad de las comunidades, formular tratamientos seguros y pertinentes y contribuir a mejorar la calidad de vida de los miembros de dicha comunidad que son atendidos por estos recién egresados profesionales de la salud. “Ese es el gran impacto desde lo educativo y desde lo médico”.

Educación Médica Unisabana ha iniciado trabajo colaborativo con otros grupos de la Universidad como Patología quirúrgica y Educación y educadores, entre otros, con el fin de dar un apoyo académico a todas las actividades investigativas relacionadas con las profesiones de la salud en la Universidad de La Sabana.

Temas en los que profundizan los investigadores

La línea que promueve la investigación en el proceso de enseñanza-aprendizaje para la educación médica busca que los profesores de todas las profesiones de salud mejoren sus técnicas de enseñanza. Incluso proponen un modelo de autoevaluación formativa para reflexionar sobre lo que favorece o dificulta su quehacer, reflexión que, en un entorno de permanente análisis, redunde en un mejor egresado. La investigación realizada por los miembros del grupo se ha concentrado en los estilos de aprendizaje y en el rendimiento académico de los alumnos en relación con los métodos de enseñanza de los profesores. “Es una relación entre cómo se enseña y cómo se aprende para mejorar el perfil profesional del egresado”, explica Restrepo.

Dicho proceso conduce al profesionalismo en educación médica, que incide no solamente en el docente sino en el perfil profesional del estudiante. En esta línea miembros del grupo han validado una escala sobre profesionalismo en medicina de la Universidad de Pensilvania, trabajo que ha realizado el Grupo de Patología Quirúrgica. El impacto de este proyecto ha sido empezar a utilizar esa escala en lengua española entre los estudiantes.

Y por último, la línea de evaluación estudiantil busca responder a la pregunta ¿cómo evaluar en educación para profesiones de la salud? Se concentran en la percepción que tienen los estudiantes que están rotando en los hospitales de práctica sobre la manera como son evaluados, teniendo en cuenta que los estudiantes de ciencias de la salud no asisten solamente al aula, sino en la práctica se mueven por los hospitales. “Empiezan a tener una serie de sensaciones y vivir experiencias que pueden ser positivas o pueden significarles una oportunidad para mejorar”.

En estos cinco años, los miembros del grupo se han ido especializando en temas relacionados con la educación para profesiones de la salud, a través de maestrías y doctorados. “Eso es lo que merece la gente: que los profesionales que los van a atender en el futuro sean egresados que cumplan unos procesos bajo una planificación que parte de los profesores que transmiten una interacción con los estudiantes”, remata el líder del grupo.