De Argentina a Colombia: el programa de Fisioterapia traspasa fronteras

Llenos de expectativas académicas y personales, Octavio Ventura y Noelia Zoratti, estudiantes de Fisioterapia del Instituto Universitario Gran Rosario, llegaron en el mes de enero a La Sabana, desde Santa Fe, Argentina, para cursar un semestre de Fisioterapia, como parte del programa de movilidad internacional.

Campus periódico conversó con ellos sobre sus experiencias:

¿Por qué decidieron venir a Colombia?

Octavio: Teníamos la opción de venir a Colombia o ir a Brasil. Siempre nos llamó la atención la hospitalidad de la gente colombiana. Además, el idioma es una ventaja para nosotros. Si hubiésemos ido a Brasil, hubiésemos tenido que adaptarnos a clases en portugués y quizá el proceso hubiera sido más difícil.

Noelia: Podíamos venir a la Universidad de La Sabana o ir a la Universidad del Rosario, quisimos quedarnos aquí, pues nos daban más meses para hacer el intercambio. Por el contrario, en el Rosario solo podíamos estar un mes. Además, siempre me llamó la atención Colombia, así que buscamos vídeos y fotos de la Universidad de La Sabana. El campus por sí solo te llama a venir.

¿Qué tan complicado fue el trámite desde Argentina para venir a Colombia?

Noelia: Los trámites no fueron complicados. En la universidad de Argentina nos dieron una charla para explicarnos el proceso de movilidad. Así que nos postulamos: la historia académica, el currículo y una carta de motivación fueron los requisitos que nos pidieron para empezar el proceso.

Octavio: En Colombia no se necesita visa para estudiar por un semestre. Esto fue una ventaja para nosotros.

¿Qué diferencias han encontrado en las clases o prácticas clínicas de la Universidad de La Sabana en comparación a las del Instituto Universitario Gran Rosario?

Octavio: Desde mi punto de vista, acá te dan muchos trabajos diarios, te hacen llevar la materia al día. Eso allá no pasa. Aquí se basan mucho en artículos científicos y citaciones bibliográficas.

Noelia: En La Sabana las clases no son solamente teóricas, no te ponen una presentación y solo te explican. Las clases son más prácticas, con ejemplos y casos reales que hacen la metodología más dinámica.

¿Qué es lo que más les ha gustado de Colombia y La Sabana?

Octavio: Las personas, porque te reciben cálidamente. También amo el clima de Bogotá. Vivir en Bogotá ha sido el único choque cultural, dado que es una ciudad grande y hay bastante “trancón”, y nosotros no estábamos acostumbrados a eso. En la Universidad, los profesores, directivos y estudiantes han hecho que nos sintamos como en casa.

Noelia: La Universidad en sí; el campus me ha encantado. Nuestra universidad en Argentina es pequeña. Además, desde que llegamos, nuestros compañeros colombianos nos incluyeron y recibieron muy bien.