Videojuegos que cambian vidas

En el marco de la cátedra Competencia Básica Digital, los estudiantes del profesor Camilo Alejandro Corchuelo Rodríguez han realizado jornadas de formación en competencias digitales.

En el marco de la cátedra Competencia Básica Digital, los estudiantes del profesor Camilo Alejandro Corchuelo Rodríguez han realizado jornadas de formación en competencias digitales por medio de la creación de videojuegos con los niños y niñas de la biblioteca pública Gabriel García Márquz de la localidad de Tunjuelito en Bogotá. 

Los resultados han sido positivos y permiten evidenciar la apropiación de la temática por parte de los participantes que ya han puesto a disposición de otros usuarios de la biblioteca sus videojuegos. Para el profesor Corchuelo, esta es una experiencia de aula enriquecedora porque "a través de la metodología ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos) hemos desarrollado jornadas de formación en videojuegos para los niños de varias bibliotecas públicas del sur de la ciudad; los ciclos comprenden la planeación del videojuego donde los niños aprenden a usar el editor de texto para crear una historia, personajes, escenarios, etc. Posteriormente el diseño y creación del videojuego usando el software Kodu. Durante todo el proceso los niños reciben el acompañamiento de los estudiantes de la Universidad quienen ponen en práctica los conocimientos desarrollados en el aula". 

Los alumnos María Quintero y Juan Arturo González consideran que "este tipo de proyectos mejorar la calidad de vida de los participantes, pues es una forma de estimular la imaginación y el aprendizaje de una manera divertida. Sin duda alguna, el juego es uno de los mecanismos más efectivos de enseñanza y menos explorados por nuestro sistema educativo, y esta actividad nos permitió darnos cuenta de la gran posibilidad de adquisición de conocimientos y desarrollo de aptitudes que una actividad como estas puede entregarle a estos niños". 

Como resultado del proyecto se han realizado más de cinco sesiones de capacitación que han beneficiado a más de 60 niños, se han creado más de 13 videojuegos de dos niveles que pueden jugarse en los computadores de la biblioteca y que próximamente estarán disponibles en consolas Xbox para que cualquier persona en el mundo pueda jugar. 

Los proyectos de este tipo permiten que los estudiantes aprendan enseñando a comunidades vulnerables de la capital del país, por lo que Quintero y González piensan que "hemos sido afortunados al tener las oportunidades que la vida nos ha dado, de estudiar en una universidad como La Sabana, y estamos convencidos de que este tipo de actividades, más que necesarias, son una forma de devolverle al país un poco de lo mucho que nos ha dado. Muchas veces el contexto en el que vivimos no nos permite ver otras perspectivas de Colombia, donde hay muchas comunidades que necesitan apoyo de múltiples formas".