Enfrentar la globalización, mucho más que dominar un segundo idioma

La consejera de Educación, Cultura y Prensa de la Embajada de los Estados Unidos en Colombia, Abigail Dressel, estuvo presente en un nuevo Unisabana Ágora. Dio recomendaciones para educar a los jóvenes en un mundo globalizado.

Nelson Mandela decía que hablarle a una persona en su pro- pia lengua permite que las palabras lleguen a su cabeza. Hablarle en su idioma, las aterriza en su corazón. Esta afimación respalda el planteamiento de Abigail Dressel, consejera de Educación, Cultura y Prensa de la Embajada de los Estados Unidos en Colombia, en el más reciente Unisabana Ágora sobre la educación de los jóvenes en un mundo globalizado.

Principalmente, la charla estuvo dirigida a psicólogos y acompañantes de los estudiantes de colegio que asistieron a Open Campus Unisabana el jueves 15 de febrero. En ese evento, la diplomática insistió en que, si bien aprender otro idioma permite abrir las puertas en diferentes países, muchos elementos más enriquecen a un ciudadano del mundo.

Aunque Dressel invitó a los representantes de los colegios a motivar a los estudiantes a esforzarse por dominar una lengua extranjera, dijo que “hablar el idioma es solamente un paso. Entender la cultura, a la gente y la historia de otros lugares es lo que hace a una persona global”. Comprender las ideas de otros no necesariamente implica entender el contexto en que aquello se comenta.

Dressel ejemplificaba que, en su caso, muy poco podría aportarle a su carrera como diplomática hablar bien español en Colombia si no sabía quién era Gabriel García Márquez, qué es el Carnaval de Barranquilla o cómo se prepara el país para las elecciones de este año. “No tendría nada de qué hablar con los otros y sería difícil aprovechar esta oportunidad”, dijo. En el evento, que resultó de la colaboración entre la Dirección de Relaciones Internacionales y la Facultad de Comunicación, Dressel insistió en que saber escuchar y esforzarse por hacerse entender de acuerdo con el contexto es lo que permite tener éxito en las relaciones humanas. Para la diplomática, trabajar en ellas es lo más importante a la hora de prepararse para afrontar un mundo globalizado.

En su criterio, no hace falta partir a otro país para fortalecer las habilidades de relacionamiento y comprender la realidad de las regiones. Recomendó incentivar la internacionalización en casa: promover espacios en los cuales los estudiantes conozcan otras culturas, interactuar con personas del extranjero, conocer sus tradiciones, su arte y su historia. En su concepto, esto, sumado a la lectura como un hábito que permite abrir la mente, posibilita que, en un mundo cada vez más interconectado, los estudiantes y profesionales del presente y del futuro exploten sus habilidades y se nutran de nuevos contextos.