La calidad de vida ante la falacia de “morir con dignidad”

El profesor Gilberto Gamboa lleva trabajando 15 años en nuestra Universidad. El 2 de julio recibió su título de doctor en Investigación Médica Aplicada que adelantó en la Universidad Navarra de España.

Su tesis doctoral lleva por título “La presencia de las emociones en los instrumentos para medir la Calidad de Vida” y con ella obtuvo calificación sobresaliente cum laude. Esta fue la conversación del profesor con el periódico Campus a propósito de su más reciente logro académico.

Campus periódico: ¿Por qué decidió hacer este doctorado?

Gilberto Gamboa: Una de las funciones sustantivas de la Universidad es la investigación y para investigar es necesario contar con las competencias necesarias que permitan diseñar y realizar proyectos de investigación básica para resolver problemas clínicos y, en general, para poder realizar investigaciones competitivas en el ámbito de las ciencias de la salud. Recuerdo que el primer rector de la Universidad [Octavio Arizmendi Posada] inculcaba en el cuerpo docente un alto ideal humano de saber y de virtud, en un ambiente de libertad, rigor científico, objetividad, laboriosidad y plenitud.

CP: ¿De qué se trata? Explíquenos qué temas aborda el Doctorado.

GG: El Doctorado en Investigación Médica Aplicada que ofrece la Universidad de Navarra tiene como una de sus líneas de investigación la bioética y la ética de las profesiones sanitarias, y como a esa área he dedicado buena parte de mi vida profesional y universitaria lo lógico es que quisiera orientar el trabajo de tesis a un problema bioético y clínico.

En 1997, hace veinte años, se despenalizó la eutanasia en Colombia y uno de los argumentos utilizados por quienes la promueven es que a las personas con enfermedades terminales se les acaba la “Calidad de Vida” (CV) y por eso es necesario no dejar que sigan viviendo: “es lo más humano y digno”, afirman algunos. Algo debía haber en el concepto de CV que permitiera esa utilización equívoca y ambigua. De ahí nació la pregunta de investigación origen de la tesis.

CP: ¿En qué se centró específicamente para desarrollar su tesis doctoral?

GG: Lo primero era indagar por los orígenes del concepto de CV; luego ver cómo pasó al área de la salud porque originalmente este concepto fue acuñado para su utilización en las ciencias económicas y administrativas. Posteriormente indagar cómo se mide la Calidad de Vida Relacionada con Salud (CVRS). Allí encontré que los instrumentos para medirla carecían casi por completo de una característica clave de la vida psicoafectiva: las emociones. La hipótesis de mi trabajo se puede resumir así: si se cuenta con un instrumento para medir la CVRS que tenga más elementos de esa naturaleza se tendrá un concepto de CV más “bioético”, donde la eutanasia no sea tenida en cuenta como solución para las situaciones que en la actualidad se utiliza. Un instrumento así mostrará una dimensión distinta de la cv que deja de servir como argumento para “justificar” lo injustificable.

CP: ¿Por qué se interesó en ese tema? ¿Tiene usted alguna relación especial con ese tema?

GG: La actualidad del tema, como su gravedad, es indiscutible. Hace pocos días la Corte Constitucional profirió otra sentencia donde se amplía la eutanasia para menores de edad: niños y adolescen-
tes. En el editorial de la edición, la cual acaba de salir, con la que la revista Persona y Bioética celebra sus primeros veinte años, expongo el itinerario que la eutanasia ha hecho en nuestro país y está en proceso de edición un libro que llevará por título Eutanasia: falacia de morir con dignidad.

CP: ¿Cómo eran sus jornadas de trabajo? ¿Cuánto tiempo dedicaba al día?

GG: El sistema que tuve que utilizar para realizar el Doctorado se facilitó por la modalidad semipresencial que admite la Universidad de Navarra. Estuve en Pamplona (España) durante dos temporadas distintas, para realizar los cursos doctorales, y la mayor parte del trabajo de tesis lo realicé en Colombia con viajes esporádicos a España para trabajar personalmente con los directores de tesis aprovechando la asistencia a congresos en Europa.

Los meses vividos en Pamplona fueron muy enriquecedores en todos los sentidos. Aunque vivía de tiempo completo dedicado a las clases y a los trabajos de los cursos doctorales, hubo tiempo para conocer y tratar con nuevos amigos, salir a caminar con ellos por los montes aledaños los fines de semana e incluso vivir una de las experiencias más impactantes: participar en una Semana Santa en Sevilla.

CP: ¿Por qué es importante esto para la sociedad? ¿Qué impacto puede tener en la vida de las personas o en la de los académicos?

GG: Si se logran enriquecer los instrumentos para medir la CVRS con más elementos bioéticos, el concepto de cv corresponderá más a la realidad de las personas y dejará de ser un argumento fuerte para justificar la eutanasia.

CP: ¿Ha tenido publicaciones posteriores a su trabajo de tesis? Por ejemplo: artículos, publicaciones en revistas, algún factor de impacto académico...

GG: El trabajo realizado en el Doctorado ha servido como material para publicaciones antes y después. Previamente publiqué dos artículos con factor de impacto Scopus Q4, uno en la Revista Romana de Bioética (“The Basics of Bioethics: What to Teach?”) y otro en Cuadernos de Bioética (“¿Es posible medir la Calidad de Vida en el ámbito asistencial? Historia, límites y posibilidades”, en coautoría con uno de mis directores de tesis); redacté un capítulo para un libro de Springer (“dsm 5: a bioethical overview” en Psychiatry and Neuroscience: Bridging the Divide); y llevé dos temas a conferencias internacionales: en el III Congreso Internacional Philosophia Personae y el II Congreso Iberoamericano de Personalismo presenté “Emociones y Calidad de Vida: una exploración preliminar” y en el XII Congreso Mundial de Bioética expuse “Quality of life related to health: equivocal concept in a globalized world”.

De la tesis espero que salgan otros dos libros: Emociones y Bioética y Calidad de Vida y Bioética; ya está aceptado para publicar el capítulo “A brief bioethical perspective on work in the eld of health” en el II volumen de Psychiatry and Neurosciences. Update: Translational Approaches. Además, en el trabajo de tesis quedaron listos los elementos necesarios para organizar un protocolo de investigación que permita el diseño y la validación de ese nuevo instrumento para medir la CVRS que cuente con más elementos bioéticos.

CP: Ahora, ¿cuáles son sus proyectos a futuro? ¿Cómo quiere centrar su vida profesional y académica? ¿Cómo le aporta esto a su vida personal?

GG: Después del Doctorado la idea es seguir apoyando al Departamento de Bioética de la Facultad de Medicina, sobre todo con docencia en los posgrados, y fortalecer el grupo de investigación Kheirón Bioética Unisabana, donde se llevará a cabo la investigación de la que ya hablé en una respuesta anterior. Además, seguiré escribiendo e intentando publicar; todo esto haciéndolo compatible con mi otro encargo en la Facultad: editar la revista Persona y Bioética.