“Cunas de cartón”, un proyecto para reducir la desigualdad en el país

La Fundación Fruto Bendito es un emprendimiento de la graduada Camila Cooper, quien hoy ha gestionado la donación más de 1.000 cunas en todo el país. Esta es una idea que nació en Finlandia hace más de 80 años.

Camila Cooper —una graduada de Comunicación Social en el 2014— se propuso en el 2016 proteger a los niños recién nacidos de estratos 1 y 2 de Colombia que mueren por la carencia de herramientas de los padres para brindarles un futuro seguro a sus hijos. Para lograr esta meta, Cooper se planteó crear la Fundación Fruto Bendito y, así, construir y gestionar la donación de cunas a familias que necesiten mejorar los primeros ciclos de vida de sus bebés.

“Fruto Bendito busca proteger la población vulnerable y ofrecerles un futuro feliz”, afirma Camila Cooper. Parte de la inspiración de esta emprendedora nació del panorama de desigualdad que en la actualidad se vive en el país. Hoy, las cifras del DANE estiman que la mortalidad infantil del país está en 17 defunciones en menores de un año por cada mil nacidos vivos. Y el índice Gini, según esa entidad, se ubicó en 0,517 en el 2016.

Además, Camila es madre de Gabriel, un niño de un año y medio de edad que es su motor para cumplir sus sueños y el encargado de probar cada una de las cunas que en Fruto Bendito se fabrican para darle “su visto bueno”.

Pero estas no son cualquier tipo de cunas. Estas cunas son fabricadas a partir de cartón corrugado, tintas orgánicas y una alta dosis de amor que le inyecta el grupo humano de la fundación. Las cunas son certificadas por expertos y cuentan con un diseño especial para lograr la confortabilidad de los menores que allí descansan. La estructura la componen dos láminas de cartón virgen, un colchón de espuma con la densidad justa para que los niños permanezcan tendidos de espalda y una cobija de algodón.

Los bebés, dependiendo de su tamaño, pueden dormir todo el primer año de vida en estas cunas. Sin embargo, su uso no termina allí. Cuando el niño esté aprendiendo a caminar, las cajas pueden usarse como un soporte firme para arrastrar y facilitar esos primeros pasos del bebé. Incluso, Camila va más allá. Las cunas, al tener una tapa y asemejarse a una caja, pueden convertirse en un organizador de los elementos personales del bebé —como juguetes, ropa o elementos de aseo—.

Finlandia, pioneros en cunas de cartón

La idea de las cunas de cartón nació hace 80 años en Finlandia, un país que en la actualidad ostenta un Gini de 0,2 según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En ese entonces, Finlandia se propuso la meta de cerrar las brechas de desigualdad entre sus habitantes. En los años 30, el país nórdico tenía 65 muertes por cada 1.000 nacimientos, según un artículo publicado por la BBC. Y fue precisamente allí donde surgió la idea de las cunas de cartón. Hoy, todas las madres reciben una de estas cajas para sus hijos cuando están embarazadas.

Como muestra del prestigio de este programa, el Gobierno finlandés le regaló al príncipe de Inglaterra en el 2013 una cuna para su hijo cuando iba a nacer. Ese año, Cooper estaba en Londres de intercambio, por lo cual la repercusión de la noticia tuvo más eco en sus reflexiones. Durante su estadía en el Reino Unido, Camila compartía apartamento con una finlandesa. Fue su amiga quien se encargó de explicarle al detalle los pormenores y privilegios de este programa.

Logros de Fruto Bendito

Su espíritu emprendedor y de ayuda hacia los demás hizo que Camila reflexionara sobre la viabilidad de implementar esa idea en Colombia. A través de su programa “Cunas con amor”, la fundación de Camila Cooper ha gestionado la donación, entre el 2016 y el 2017, de más de 1.000 cunas en toda Colombia. “Cuando me enteré de la tragedia de Mocoa —1.o de abril—, pensé inmediatamente en los recién nacidos y me imaginé a mi bebé en esa situación, y pensé que los niños necesitaban cunas”, comenta Cooper. Ella logró enviar un total de 100 cunas para la tragedia de Mocoa.

Esta emprendedora hace parte de Generación SEIS 2017, el programa de incubación de negocios de la Universidad en el cual los participantes reciben durante un año monitoria y formación en innovación de negocios. De hecho, este año la fundación de Camila fue la ganadora del capital semilla de SEIS. “Queremos que todo recién nacido experimente, por medio de nuestras cunas, el amor de llegar a este mundo”, afirma.