38 años a escala humana

Soñamos... y nos quedamos cortos

Todo empezó en agosto de 1971 con un grupo de 19 estudiantes. Hoy son 9.192 alumnos de pregrado y 3.241 de posgrado los que integran la Universidad de La Sabana, de la mano de 315 profesores de planta y 1.468 catedráticos que responden por 120 programas académicos.

El Instituto Superior de Educación (INSE) —como se llamaba antes la Universidad de La Sabana— tuvo su primera sede en el tradicional barrio Quinta Camacho, en la localidad de Chapinero. Poco a poco, el Instituto empezó a ganar prestigio y capital humano. La sede la componían cerca de 22 casas y cada vez el sueño de convertirse en una Universidad se volvía más real.

La inspiración cristiana de San Josemaría Escrivá de Balaguer guio el derrotero de un grupo encabezado por Octavio Arizmendi Posada —nuestro primer rector— para fundar en 1979 lo que hoy conocemos como La Sabana.

En 1983, la Universidad recibió la visita del Gran Canciller de La Sabana y prelado del Opus Dei, Beato Álvaro del Portillo, quien después de hablar con profesores, estudiantes y empleados, recomendó la adquisición de un campus más amplio en el que se pudiera seguir proyectando la visión educativa que por ese entonces se enseñaba en Quinta Camacho.

Esa recomendación del Beato Álvaro del Portillo llevó a la comunidad universitaria a designar el primer vicerrector que tuvo La Sabana para que buscara un nuevo terreno para edificar el campus. Se trató del doctor Mauricio Pardo Koppel.

Aunque por ese entonces el país caía en una profunda crisis política, social y económica, la visión educativa y humana de quienes estuvieron al frente de este proceso de consolidación de la Universidad llevó a buen puerto toda esta estructuración académica que hoy lleva 38 años.

El proyecto se topó con una finca ubicada en el norte de la capital que tenía como entrada el histórico Puente del Común. Su dueño era René Caballero, quien por ese entonces quería vender su finca. Caballero había construido una hermosa hacienda llamada Finca Bella Colombia, compuesta por cabellerizas y un complejo de casas coloniales que asemejaban las tradicionales viviendas de un pueblo colonial.

La Sabana y Caballero llegaron a un acuerdo. En 1988, la Universidad empezó a trasladarse a este lugar que actualmente es nuestra sede. Ladrillo a ladrillo, y con los años, a las casas coloniales la empezaron a rodear los diferentes edificios modernos que hoy albergan los salones y oficinas en los que día a día se llevan a cabo las actividades académicas y administrativas.

Año tras año, un Campus a Escala Humana tomó forma en el municipio de Chía. Las estructuras y las edificaciones hicieron una sinergia con la biodiversidad y la naturaleza de esta región de Cundinamarca, lo que a su vez acompañó el crecimiento académico de La Sabana que cada año se fortalece en profesores, estudiantes, programas académicos e infraestructura.

Una Universidad joven

La Sabana es definitivamente muy joven; más si nos atenemos al contexto en el que Bolonia, la Universidad más antigua del mundo, data del año 1088, y la más antigua en el país, hacia el año 1500.

Hoy la Universidad de La Sabana es la mejor universidad joven de Colombia, según el reciente ranking QS. El ranking Quacquarelli Symonds – QS mide la calidad de las instituciones de educación superior en todo el mundo y, desde hace cinco años, creó una subcategoría en la que se agrupan a las universidades fundadas hace menos de 50 años, catalogadas como universidades “jóvenes”.

En este ranking de las “más jóvenes”, se destaca toda vez que allí únicamente aparecen 150 universidades de todo el mundo. En ese listado, la Universidad de La Sabana es la única Institución colombiana de Educación Superior en hacer presencia.

Aunque pocos, en estos años la Universidad ha aprendido de los retos, de los logros. También de las crisis. En estos años, La Sabana ha venido consolidando los denominados frentes estratégicos, a partir de los cuales levanta su quehacer educativo y trata de generar un valor agregado que evidencie el fondo de nuestro Proyecto Educativo Institucional, en el que la persona siempre será lo más importante.

Hoy aquí se levanta Ad Portas, un proyecto que no es sólo un edificio, sino una obra que privilegia más y mejor a las personas. No es fácil entender cómo una construcción de madera, ladrillo, cemento, adobe, pueda responder más a una lógica centrada en la persona que en el concepto arquitectónico o a las necesidades de espacio que puede llegar a tener una Institución como la Universidad de La Sabana.

No obstante, es así. El rector, Obdulio Velásquez Posada, asegura que “el edificio no se construye para solucionar necesidades, sino para satisfacer aspiraciones. Se levanta como un elemento muy importante del Plan Maestro de Construcción, de lo que proyecta ser la Universidad al futuro y responde a las premisas fundamentales para que la Universidad siga siendo una Institución de calidad en donde el centro es la persona”. Por eso, hemos vuelto a hacer nuestra la premisa con la que nacimos: una Universidad a Escala Humana, un Campus a Escala Humana.

Tras haber obtenido la renovación de la Acreditación de Alta Calidad por ocho años, las prioridades se funden en tres pilares sobre los que se construye no solo Ad Portas, sino todo el Plan de Desarrollo al 2029 (fecha en la que la Institución cumplirá sus 50 años) en lo relacionado con el ofrecimiento de propuestas académicas serias y sostenibles: coherencia curricular, relevancia práctica e internacionalización.

Tres términos que constituyen un reto que implica asuntos vinculados al quehacer educativo, mediado por innovaciones que se desplegarán primero en Ad Portas y, con el tiempo, en muchos rincones del campus.

La enseñanza de cualquier disciplina no es la misma de antes. Se está transformando todos los días. Por eso, para consolidar estos tres pilares, se requerirá de buenas dosis de innovación, de pensar distinto y hacer distinto.

Es así como nacerá la Central de Recursos Especiales para la Academia de Tecnología y Emprendimiento para la CoCreación Avanzada —Createca, un término largo para lo que significa, pero corto para lo que representa— y la Estudioteca —que complementa a la ya tradicional Biblioteca—. Conjuntos de salas de estudio grupales, salas privadas, mesas individuales, sofás, zonas de “estar”. En la Createca, como su nombre lo indica, los estudiantes tendrán espacios para crear, inspirarse, hacer propuestas, arriesgarse: escribir un libro, hacer un programa de informática, componer una canción, cada cual en su mundo.

Eso y más será no solamente Ad Portas, sino toda la comunidad de la Universidad de La Sabana en los próximos años: proyectarnos al futuro, un futuro con retos y nuevas formas de hacer aprender y desaprender, de construir país y seguir haciendo aportes a la sociedad.

Primera casa de Quinta Camacho

En agosto de 1971, un grupo de 19 estudiantes comenzó clases en una casa alquilada en el barrio Quinta Camacho de la localidad de Chapinero. Así, se dio inicio a la labor del Instituto Superior de Educación (INSE), creado por la Asociación para la Enseñanza (Aspaen). Ocho años después, el INSE se convertiría en la Universidad de La Sabana.

El sueño de ser una Universidad

Desde 1979, el INSE, ese primer anhelo, que maduró tras varias iniciativas de educación superior inspiradas por San Josemaría Escrivá, comenzó una nueva etapa al recibir la aprobación para convertirse en la Universidad de La Sabana.

Hacienda la Bella Colombia

En este periodo, se inició la expansión física de la Universidad con la adquisición de la Hacienda la Bella Colombia (Chía) y la adecuación e inauguración del campus, con visión estratégica del concepto de Universidad y del crecimiento e integración de la capital y de la provincia Sabana Centro. En 1988, La Sabana recibió a sus primeros estudiantes de la Facultad de Comunicación Social.

Consolidación del campus

En estos 20 años, el campus continuó creciendo en infraestructura, estudiantes, programas académicos, planta profesoral, calidad y trabajo bien hecho. En el 2001, Monseñor Javier Echevarría, primer Gran Canciller de la Universidad, visitó por primera vez Colombia y el campus.

Otro hecho relevante para la consolidación de La Sabana fue que en el año 2006 se obtuvo la Acreditación Institucional de Alta Calidad. Además, en el 2008, se realizó la incorporación de la Clínica Universidad de La Sabana. En este periodo también se logró que Colciencias admitiera 21 grupos de investigación.

Renovación de la Acreditación Institucional de Alta Calidad

En el año 2010, La Sabana recibió la renovación de la Acreditación Institucional de Alta Calidad por seis años. Otros hechos destacados en este periodo fueron la construcción de los edificios K y L, la obtención de seis patentes de la Superintendencia de Industria y Comercio y el inicio de las primeras cohortes del programa de Filosofía y del programa de Ciencias Políticas.

Inundación y “Nuestro campus reverdece”

Este año se logró la consolidación académica de la Universidad, gracias a los procesos de repensamiento y reconstrucción a partir de la inundación. Esto se reflejó en el crecimiento de los programas académicos, el fortalecimiento de los grupos de investigación, el aumento de la producción científica y la promoción y el traslado de profesores al escalafón actual.

Fortalecimiento institucional 

Varios hechos marcan este periodo: la segunda visita de Monseñor Javier Echevarría, Gran Canciller de la Universidad; la graduación de los primeros doctores de La Sabana; el reconocimiento de 43 grupos de investigación por parte de Colciencias; y el otorgamiento del reconocimiento Honoris Causa en Biociencias al doctor Jorge Reynolds Pombo por la Universidad de La Sabana.

Un crecimiento que no se detiene

Este año, el programa de Comunicación Social y Periodismo obtuvo la Reacreditación Internacio- nal del Consejo Latinoamericano de Acreditación de la Educación en Periodismo (Claep) 2015-2021; y los programas de Administración de Empresas y de Administración de Negocios Internacionales recibieron la Acreditación Internacional EPAS, otorgada por la European Foundation for Management Development (EFMD). Asimismo, la Universidad ocupó el puesto 60 en el ranking Merco de Responsabilidad y Gobierno Corporativo 2015, sobre las empresas con mejor reputación en responsabilidad en Colombia; el quinto puesto dentro de las seis universidades incluidas en las 100 mejores empresas en este mismo ranking; y el sexto puesto entre las mejores universidades de Colombia dentro del ranking mundial Quacquarelli Symonds (QS).

Reacreditación de Alta Calidad por ocho años

Tras una década de Acreditación Institucional, iniciada en el 2006, La Sabana obtuvo la Reacreditación de Alta Calidad por ocho años (2017-2025). Además, la Facultad de Educación presentó la Licenciatura en Ciencias Naturales, programa con el cual se amplía a 11 la oferta profesional de esta Facultad.

Felices 38 Unisabana

Los graduados celebran con nosotros

Alejandro Falla Carrasco
Asesor Financiero Alfa Advisors

“El consejo que le puedo dar a los estudiantes de La Sabana es a perderle el miedo a aprender. No le teman a iniciar aventuras propias. Emplearse es importante para aprender otras cosas, pero emprender es más valioso y crea más valor en el tiempo”.

Andrés Vásquez Vicepresidente Comercial Porvenir 

“Para mí realmente es un orgullo ser graduado de esta institución y haber pertenecido a este claustro. Mi principal mensaje para los estudiantes es que siempre actúen con ética. Es lo más importante (...) la ética es lo más valioso”. 

Pablo Ospina Sorzano Graduado de Administración de Empresas

“Quiero recomendarles que sigan haciendo de esta Universidad una institución muy grande. Es una que da muchas posibilidades y cada uno de ustedes debe ser consciente de que, al salir, representa a sus familias y a su Universidad, así que no dejen de esforzarse”.